John Ashcroft.

Aprobado polémico fiscal general de Bush

José A. Delgado (EFE) WASHINGTON.- El Senado de Estados Unidos terminó ayer con la aprobación del gabinete de gobierno de George W. Bush al confirmar, en una votación muy dividida, al polémico John Ashcroft como próximo fiscal general del país. El debate, sin embargo, permitió a los demócratas marcar sus diferencias con las ideas conservadoras […]

José A. Delgado (EFE)

WASHINGTON.- El Senado de Estados Unidos terminó ayer con la aprobación del gabinete de gobierno de George W. Bush al confirmar, en una votación muy dividida, al polémico John Ashcroft como próximo fiscal general del país.

El debate, sin embargo, permitió a los demócratas marcar sus diferencias con las ideas conservadoras de Ashcroft y advertir al presidente Bush de que están decididos a rechazar “candidatos derechistas” al Tribunal Supremo de Estados Unidos.

Un total de 58 senadores, incluidos ocho demócratas, apoyaron la designación de Ashcroft, vinculado a la derecha religiosa y ex senador republicano, para dirigir los destinos del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Pero 42 demócratas se opusieron y así avisaron al presidente Bush de que, si lo hubieran juzgado conveniente, podían haber descarrilado el nombramiento de Ashcroft, a quien los demócratas acusan de un historial muy débil sobre los derechos civiles.

Los demócratas Christopher Dodd, Robert Byrd, John Breaux, Russ Feingold, Ben Nelson, Zell Miller, Byron Dorgan y Kent Conrad apoyaron la designación.

“NO ES CHEQUE EN BLANCO”

Con los 42 votos demócratas, la minoría advirtió que hubiesen podido detener este nombramiento y que intentarán impedir que Bush utilice posibles próximas vacantes en el Tribunal Supremo de EE.UU. para nombrar jueces derechistas.

“Esta votación de hoy no representa un cheque en blanco”, dijo el líder de la minoría demócrata, Tom Daschle.

“Este nombramiento dividió al país. Espero que no haya que tener batallas similares cuando se presenten las candidaturas al Tribunal Supremo”, indicó, por su parte, el senador demócrata por Nueva York Charles Schumer.

Los senadores, cuando lo estiman conveniente, pueden debatir de forma ilimitada a menos que 60 de sus colegas se lo impidan.

En el caso de Ashcroft, los demócratas lo sopesaron y descartaron utilizar ese mecanismo de “filibusterismo”, que hubiese puesto en riesgo su candidatura a la Secretaría de Justicia.

El ex candidato demócrata a la vicepresidencia, el senador Joseph Lieberman, afirmó que las “sospechas razonables” presentadas durante el proceso de confirmación de Ashcroft ponen en duda que éste tenga la sensibilidad suficiente para proteger los derechos de las minorías.

DESCONTENTO CON RECORD DE DERECHOS CIVILES

Diversos sectores, liberales y demócratas en general, acusaron a Ashcroft de tener un historial negativo en la defensa de los derechos civiles y de estar “muy a la derecha del país” en asuntos como el aborto y el control en el acceso a las armas de fuego.  

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