Los diriomeños se han desbordado para festejar a su Santa Patrona, La Virgen de Candelaraia

Derroche de fe y alegría en fiestas de Candelaria

En Diriomo las fiestas arrancaron el pasado domingo y concluyen el 11 de febrero Aníbal Gallegos – [email protected] DIRIOMO.- Con más de un siglo de tradición, fervor y desborde mariano, la población de Diriomo celebra sus fiestas patronales, en honor a la Virgen de Candelaria. La tradicional bajada se realizó el pasado domingo con repiques […]

  • En Diriomo las fiestas arrancaron el pasado domingo y concluyen el 11 de febrero

Aníbal Gallegos – [email protected]

DIRIOMO.- Con más de un siglo de tradición, fervor y desborde mariano, la población de Diriomo celebra sus fiestas patronales, en honor a la Virgen de Candelaria.

La tradicional bajada se realizó el pasado domingo con repiques de campana, derroche de pólvora, bandas filarmónicas y vivas a la venerada patrona de los diriomeños.

Monseñor Leovigildo López Fitoria, Arzobispo de la Diócesis de Granada, realizó la Santa Misa, concelebrada por sacerdotes de otras parroquias, invitados por el Padre Mario Campos Borda, cura párroco de este municipio.

En esta antigua población, llena de mitos y leyendas, conocida como uno de los “pueblos brujos”, antaño se festejaba como patrona a la Purísima Concepción de María.

PUGNAS ENTRE RAZAS

Según el historiador y párroco de Diriomo, Mario Campos, esta festividad desapareció debido a las pugnas que se dieron entre dos poderosas razas existentes: la raza indígena que luchaba por conservar a la Purísima Concepción de María y los ladinos querían que ésta fuese sustituida por la Virgen de Candelaria.

Esta fiesta era propia de una ciudad de Guatemala llamada Chiantla y fue traída por doña Clemencia Aguilar, en ese entonces era una estampa de la Virgen de Candelaria.

Pero no fue hasta 1892 que se instauró como fiesta patronal del pueblo, que para ese entonces le llamaban Valle Namotiva. Más sin embargo, las diferencias entre ladinos e indios no terminaban.

El presbítero Campos Borda, refiere que “estas diferencias terminaron cuando el Padre Ramón Ignacio Matos predicaba sermones más fuertes y cuando dio por perdida la imagen de la Purísima Concepción de María, concluyendo de esa forma la fuerte disputa.

Desde entonces, los indios al ver a la nueva imagen le sintieron cariño y amor.

Debido a la pequeña estatura de la estampa traída de Guatemala, el alcalde de ese entonces, pidió a don Nazario Franco, del vecino Valle de Diriá, hacer una réplica más grande de la Virgen de Candelaria, que es la que a través de tantos años aún conservan y festejan los diriomeños desde el 21 de enero al 11 de febrero de cada año.

LAS TRADICIONES

– Este pueblo mariano se distingue por el derroche de fe y entusiasmo en estas fiestas. Este año cuentan con más de 20 patronas, quienes escogen a sus padrinos que ayudan a asumir los gastos, pero antes las patronas deben mandar el “recordatorio” a sus padrinos tratándose de rosquillas y chichas.

– Una semana antes que inicien las fiestas las patronas realizan lo que se llama “Levantada de Mesa”, se le manda nacatamales, rosquillas, cajetas y buñuelos a los padrinos.

– “Era muy bonito cómo se celebraban hace muchos años estas fiestas, los visitantes de otras comunidades venían en carreta y se reunían en los solares más grandes de Diriomo, eran grandes peregrinaciones, esto se perdió con la construcción de carreteras y con la aparición del automóvil”, rememora el cura Mario Campos Borda.  

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