Amalia Morales [email protected]
La ausencia de unas piernas estables y ágiles para correr no impidió que Luis Monge (10) se convirtiera ayer en un deportista vencedor.
El turno de correr para Luis llegó después de mediodía. El viento, el polvo y el sol no disiparon los ánimos de competir que desde la mañana cultivaron otros niños discapacitados, como él.
A la voz de: “¡Listos!… ¡Fuera!” la silla de ruedas con Luis adherido fue la que más rápido rodó y la primera en llegar.
Es la tercera vez que este niño, que no camina desde los dos años y medio, participa en una competencia desde su silla móvil.
Con la sonrisa que se abrió en su rostro le hizo honor al lema del especial evento deportivo: “¡Abran paso que nosotros podemos!”.
TENACIDAD Y DECISIÓN
Tesón, voluntad y fuerza son cualidades que les sobraron ayer a los 200 niños y jóvenes con discapacidades que se juntaron ayer en el Centro Juvenil Don Bosco. Pese a las trabas físicas con que enfrentan la vida y a las condiciones adversas del campo, donde compitieron, ninguno se rindió.
En cada una de las carreras de atletismo de 100, 200 y 400 metros todos corrieron por el primer lugar. Hubo una que otra caída, sin consecuencias graves, que fue socorrida por los organizadores del evento.
DESFILARON PRIMERO
La fiesta deportiva comenzó con un desfile por calles del Distrito 4. En ella participaron niños de los seis distritos capitalinos, Ciudad Sandino, Diriamba, Jinotepe, Nandaime, La Paz Centro y Juigalpa.
Destacada fue la participación de Roberto Fernández (21). Aunque no lo aparenta, Roberto padece de retardo mental desde niño. Pero es dueño de unas piernas veloces e incansables que lo han llevado a competencias locales con niños normales.