- Ex dictador chileno deja centro médico y espera resolución de juez sobre un proceso en su contra
- Viejo subalterno del ex gobernante expone detalles de los crímenes después del golpe militar de 1973
AP
SANTIAGO DE CHILE.- El octogenario ex dictador Augusto Pinochet, quien fue internado de urgencia por un microinfarto cerebral la víspera, fue dado de alta el sábado del Hospital Militar y abandonó el establecimiento en helicóptero.
Un comunicado del establecimiento castrense señaló que Pinochet “ha evolucionado en forma estable” y que tras los exámenes médicos de esta mañana (sábado) mostró “un adecuado control del cuadro congestivo y regresión significativa de las manifestaciones de la isquemia cerebral transitoria que motivó su ingreso”.
Pinochet se encontraba descansando en su hacienda costera de Bucalemu, a unos 130 kilómetros al suroeste de Santiago, cuando el jueves comenzó a sentir dolores de cabeza y una pérdida momentánea de la conciencia, según sus voceros. Y al mediodía del viernes había sido internado en el Hospital Militar.
No se informó el destino de Pinochet, de 85 años, pero probablemente el helicóptero militar que abordó lo trasladó de regreso a su residencia veraniega.
En tanto, el magistrado Juan Guzmán, que lleva las querellas en su contra, estuvo trabajando en su despacho del edificio de los tribunales, pero no adelantó una resolución.
Fuentes judiciales señalaron que probablemente el lunes el magistrado anunciaría si procesa y detiene a Pinochet o dispone su sobreseimiento como consecuencia de la demencia vascular moderada que le diagnosticaron peritos que lo sometieron a exámenes mentales y neurológicos.
Crueldad deliberada
Según el general retirado Joaquín Lagos, jefe jurisdiccional militar de ciudades donde la Caravana de la Muerte mató a 53 detenidos (Tocopilla, Calama, Copiapó y Antofagasta, norte del país), los ejecutores no buscaban la muerte instantánea y buscaban, en cambio, que expiraran lentamente. “O sea, los fusilaban ‘por partes’, algunas veces. Primero las piernas, después los órganos sexuales, después el corazón —digamos así—, con ametralladoras”, recordó. “Ni siquiera había tiro de gracia”, agregó Lagos.
Detallan crímenes de Caravana de la Muerte
El general retirado chileno Joaquín Lagos reveló estremecedores detalles de las ejecuciones de presos políticos cometidas por ‘la Caravana de la Muerte’, cuyos crímenes tienen hoy al borde del procesamiento al ex dictador Augusto Pinochet, 28 años después.
A las víctimas del pelotón de fusileros “les sacaban los ojos con ‘corvos’ (bayonetas), les quebraban las mandíbulas y todo, les quebraban las piernas”, relató el ex militar en una entrevista divulgada por el canal 7 de la Televisión Nacional (estatal) el viernes.
“La caravana”, enviada a provincias por Pinochet para “acelerar” los juicios de opositores detenidos, actuó en cinco lugares del territorio en octubre de 1973, dejando tras sí un reguero de 75 muertos.
Durante un interrogatorio judicial formal el 23 de enero, Pinochet negó toda culpa en la serie de homicidios y dijo que los procesos de los detenidos y las investigaciones de las denunciadas brutalidades de la delegación eran asunto de los locales de las guarniciones castrenses.
“Yo no soy ningún criminal”, “Yo en ningún momento ordené fusilamientos de nadie”, aseguró el ex presidente al juez investigador del caso, Juan Guzmán, trasladando las responsabilidades a subalternos.