Diego Méndez (AP)
SAN SALVADOR.- Una ola de frío y un inevitable hacinamiento en los centros de refugiados por el terremoto del 13 de enero, ha provocado entre la población infantil una serie de infecciones respiratorias y diarreas.
Al menos 15,000 menores fueron atendidos en distintas zonas del país debido a infecciones respiratorias agudas, informó el ministro de Salud, José López Beltrán.
Indicó que se investiga además la muerte de cinco niños por diarrea en la capital y en el departamento oriental de La Unión.
De confirmarse la versión, la cifra ascendería a 11 los menores fallecidos desde que se registró un brote de diarrea a mediados de diciembre pasado.
Beltrán dijo que una ola de frío que azota el país y el inevitable hacinamiento en los centros de refugiados “son un campo abonado para que las enfermedades respiratorias aumenten”.
El terremoto del pasado 13 de enero, que causó 726 muertos, ha dejado al menos un millón 114 mil damnificados, en su mayoría niños, que están albergados en unos 180 refugios en todo el país.
El siniestro provocó derrumbes en zonas montañosas y destruyó miles de viviendas en distintas zonas salvadoreñas. Los trabajos de limpieza de los escombros en las zonas destruidas continúan y podrían extenderse por una semana más.
Beltrán dijo que el mayor número de casos de infecciones respiratorias infantiles, se registran en el principal albergue de la ciudad de Santa Tecla, al oeste de la capital.
En el lugar, un complejo deportivo en la periferia este de la ciudad, están albergados unos 10,000 afectados de poblaciones aledañas, destruidas por completo por el terremoto.