Tito Rondó[email protected]
El “Baseball Prospectus” acaba de publicar una entrevista hecha por Derek Zumsteg a Mike Neill, aquel bateador zurdo que decidió el partido entre Estados Unidos y México con jonrón en el décimo episodio para colocar a los estadounidenses en los Juegos Olímpicos de Sydney, y quien fue parte también del equipo que ganó el oro en Australia.
Sus puntos de vista, como pelotero veterano que es, son interesantísimos.
Sobre la triple A y el beis olímpico. “Se ha escrito mucho últimamente sobre cómo han mejorado las ligas de otros países. Para muchos de nosotros los Juegos Olímpicos fueron una manera de mostrar la calidad del béisbol que se juega en Estados Unidos, aunque sea de nivel triple A.
“Los jugadores de campo internacionales no eran tan buenos; por ejemplo, los holandeses eran tan buenos o mejores que los de Corea o Japón. El line up de Cuba es de categoría triple A exactamente. Por supuesto Ben Sheets (el lanzador que le ganó la final a los cubanos) puede hacer lucir mal a cualquiera, es maldito. Lo dije desde el comienzo, Cuba no es tan buena como se decía antes del torneo. Los demás equipos no eran tan malos como se decía tampoco. Fue un torneo parejo.
“Eso sí, los lanzadores cubanos son de verdad. Nadie habla de José Ibar, que tira la recta a 97 millas por hora y la split finger a 89, algo fuera de este mundo. Inmediatamente te cae Maels Rodríguez, y tira a 100 millas. Lo único diferente es el pitcheo de Cuba, aparte de eso enfrentamos a mejores clubes en triple A todos los días”.
Las diferencias: “En los Juegos Olímpicos cada lanzamiento cobra una importancia única, me recuerda el beis invernal. La pelota internacional es como el baloncesto universitario de Estados Unidos trasladado a un campo de béisbol. En triple A son tantos juegos que cada turno no es de vida o muerte; es más, muchos juegos no son de vida o muerte. No así en competencia internacional. Y cuando se llega a la fase eliminatoria la cosa se vuelve irreal, la presión es indescriptible. Por eso para mí el jonrón de Doug Mientkiewicz (sobre Corea del Sur en extrainnings en semifinales) fue el jonrón más importante de todos los Juegos Olímpicos; era vencer o morir; estábamos mal y nos levantó.
“El arbitraje también es diferente, nunca se sabe qué puede pasar. A veces uno juega contra Corea con un umpire de España, y se habla en tres idiomas, parece cosa de locos. En triple A el arbitraje es bueno y nos llevamos bien con los jueces”.
La presión: “Los juegos de eliminación son malos para la salud. Llevar el ‘USA’ en el pecho y saber que no se puede perder, hasta enferma. Pero por eso haber jugado en los Panamericanos y en los Olímpicos es algo que nunca olvidaré”.