- Habían asaltado a un taxista al que dejaron amarrado en la zona del Timal
- En fuga de película logran huir por el lago dejando a un compinche herido
Moisés Martínez [email protected]
Un intercambio de disparos entre la Policía y tres asaltantes se dio ayer a eso de las once de la noche en el sector de La Garita, ubicado en el kilómetro 15 de la Carretera Norte.
Los delincuentes huían de la Policía luego de haber robado su vehículo al taxista Raúl Isidro Dávila Lazo, al cual abordaron como simples pasajeros en las inmediaciones de los Raspados Loly a eso de las ocho de la noche. El taxi placas T-6817 pertenece a la Cooperativa “Avanza Nicaragua”.
Los tres asaltantes le dijeron primeramente a Dávila que los llevara a Tipitapa, recorrido por el cual le pagarían 120 córdobas. No obstante, a la altura del kilómetro 16 de la Carretera Norte los sujetos encañonaron a Dávila, lo amarraron y lo fueron a “botar” por la zona del Timal, en el kilómetro 23 de la misma vía.
Cuando se fueron el taxista, aún amarrado, logró levantarse y llegar a una casa cercana, en la cual le facilitaron un teléfono con el cual dio aviso a las autoridades de la Estación Seis de Policía.
El subcomisionado de dicha estación Javier Obando, informó que a raíz del aviso se procedió a buscar el vehículo siendo éste localizado en la zona de La Garita. Al verse descubiertos los asaltantes y perseguidos por cuatro patrullas policiales, abrieron fuego contra los policías, los cuales respondieron la agresión.
Producto del intercambio de disparos fue herido en la pierna derecha Moisés Enrique Arróliga (alias Marimba), quien fue abandonado por sus dos compinches, los cuales de acuerdo a la Policía, se internaron en un predio montoso para presuntamente escapar en un cayuco por el Lago de Managua.
De los dos asaltantes prófugos, sólo se saben sus alias, que son “El Cabo” y “Calala”. Versiones policiales indican que este trío puede estar involucrado en anteriores asaltos a taxistas, dado el “modus operandi” utilizado.
«QUE ME REGISTREN»
El detenido Moisés Arróliga alega que no sabía del atraco y que sólo estuvo en un mal lugar a la hora equivocada. “Al “Cabo” y a “Calala” los conocí en el Barrio San Judas. No les sé el nombre, sólo los apodos. Tenía entendido que íbamos a la perrera de La Subasta, a un bacanal, pero yo no sabía nada del asalto”, expresó.