AFP
WASHINGTON.- El Presidente George W. Bush prometió este sábado unir al pueblo de Estados Unidos, construir un país de “justicia y oportunidades” y mantener el compromiso de la superpotencia en favor de la libertad en el mundo.
Tras recibir la investidura como 43 jefe de Estado norteamericano, Bush pronunció un discurso inaugural de 14 minutos, que buscó dejar atrás las horas amargas de las elecciones más controvertidas de la historia de Estados Unidos.
Con una clara ambición de reconciliación, el hijo del ex presidente George Bush (1989-1993), indicó: “A veces, nuestras diferencias son tan profundas que parecemos compartir un mismo continente, pero no un mismo país”.
“No lo aceptamos ni lo aceptaremos (…) Me comprometo solemnemente ante ustedes a trabajar para construir una nación de justicia y de oportunidades”, dijo.
“La transferencia pacífica del poder es un hecho raro en la historia, pero es una tradición en nuestro país”, afirmó Bush, tras agradecer sus servicios al presidente saliente Bill Clinton y a su ex rival demócrata en los comicios del pasado noviembre, el ya ex vicepresidente Al Gore, ante los aplausos de miles de invitados.
De cara al futuro, Bush llamó al pueblo norteamericano a dar muestras de civismo.
Al fijar las grandes líneas políticas de su presidencia, Bush mencionó algunas prioridades, incluyendo la necesidad de reformar el sistema escolar, de pensiones, la protección social o la reestructuración de las Fuerzas Armadas.
En materia económica, se comprometió a “reducir los impuestos”, para dar un nuevo impulso a la economía “y recompensar los esfuerzos de los norteamericanos que trabajan”.
En una única referencia al extranjero, Bush indicó que Estados Unidos permanecerá “comprometido en el mundo”.
“Los enemigos de la libertad y de nuestro país no deben equivocarse.
Estados Unidos sigue comprometido en el mundo, en la historia y por su propia decisión de defender la libertad, afirmó Bush. “Nos opondremos a las armas de destrucción masiva, para que un nuevo siglo quede libre de nuevo horrores”.
“Defenderemos a nuestros aliados y nuestros intereses (…) y haremos frente a la agresión y a la mala fe, con espíritu resuelto y firmeza”, concluyó Bush.