- Veterano torpedero está a 7 juegos de los dos mil en su carrera
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Alfonso “Chico” Carrasquel, Luis Aparicio, David Concepción y Omar Vizquel, son nombres que provocan impacto al oído.
Ozzie Guillén pertenece también a ese selecto club… Durante más de una década, el torpedero nacido en Omacure del Tuy, Venezuela, fue el eslabón que mantuvo vigente la cadena generacional de paracortos producidos en ese país suramericanos.
“Para mí ha sido un orgullo que se me considere junto a esos grandes astros del juego. Yo hice lo que pude y ahora sólo me queda esperar, ¿qué más se podrá hacer al cierre de mi carrera?”, señala Guillén, quien debutó en 1985 en las Mayores.
Y su debut fue tan tremendo, que se anotó el título de Novato del Año. Su defensiva fue tan sensacional, que unida a su average de 273 puntos, más 71 anotadas y 33 remolques, le permitió capturar el perseguido galardón en aquel momento.
“Vivo orgulloso de mi carrera. Siempre puse mi mejor esfuerzo y ahora que Tampa Bay ha decidido brindarme otra oportunidad, vamos a ver cómo podemos seguir ayudando”, señala el veterano de 16 campañas en la pelota de las Mayores.
Carrasquel fue quien abrió el camino para los venezolanos. Luego Aparicio se encargó de llevar el juego al más alto nivel y Concepción fue tan productivo e innovador, que se le atribuye la “invención” del tiro de un rebote a la inicial.
“Ahora mismo el mejor representante de nuestro país entre los torpederos es Vizquel. Sus manos son prodigiosas y como bateador ha demostrado su utilidad. Tiene mucho qué ofrecer y vamos a ver cuánto tiempo más dura”, señala.
Guillén ha sido durable. Lo suficiente como para actuar en 1993 juegos, una de las más respetables cifras entre jugadores activos. Ha coleccionado 1764 hits y resume un .264 en promedio vitalicio, muy significativo para un torpedero.
Su labor está circunscrita ahora mismo a “tapar huecos” en el infield de los Devil Rays, justo como lo hizo en Atlanta hace dos años, cuando a la postre resultó una pieza clave en el avance de los Bravos hasta la postemporada.
Su relevo generacional ya es una realidad con Vizquel, pero el gran mérito de Guillén fue mantener vigente el historial de éxito de los torpederos venezolanos en las Grandes Ligas.