- Luz Portobanco debe ser enviado a Clase A este año, de acuerdo a sus cálculos
Edgard Rodríguez C. [email protected]
El “look” de Luz Portobanco es curioso… En esta era de las cabezas afeitadas, él tiene una gran cabellera. La primera impresión que provoca es que se trata de un rockero de los setenta. Pero es un lanzador y tiene su mira puesta en las Grandes Ligas.
Hace tres semanas estuvo en Nicaragua y aunque sintió el calor y el cariño de muchos amigos de infancia en su natal Granada, no tuvo el despliegue periodístico que merece un prospecto. Quizás porque su estampa no es la convencional. Parece artista.
No obstante, está claro que su escenario no será sino un montículo, desde donde espera proyectarse hacia las Mayores, en un intento de penetrar en la historia de la pelota nica y de paso asegurar su estabilidad económica en un futuro no muy lejano.
“Estoy satisfecho con mi carrera. Siento que provoqué buena impresión en los Mets y ellos vieron lo duro que trabajo. Lo hice también que mejoré mi velocidad desde 89 millas con que llegué, hasta las 95 que lanzo ahora”, señala el tirador.
Portobanco se presentó al Juego de Celebridades que realizó el pasado sábado en Miami Denis Martínez. Y aparte de saludar a la numerosa cantidad de estrellas que actuaron en el desafío, conversó con LA PRENSA con llamativa amabilidad.
Desde los cinco años de nacido, Luz vive en Florida. Estudió en Miami Dade Comunity College y Miami High, justo de donde fue conseguido por los Mets, quienes lo enviaron a su equipo de novatos, el Kingsports, actuando en 16 desafíos.
“La organización está satisfecha con mi trabajo. Más que las estadísticas, estas ligas son de aprendizaje y particularmente me alegra haber mejorada tanto mi velocidad. Este año no sé dónde iré, pero es a Clase A o Doble A”, dice Portobanco.
Portobanco fue “drafteado” inicialmente por los Rangers, pero dejó pasar el chance y se fue con los Mets un año después. Para muchos fue una movida que tuvo sus costos desde la perspectiva económica, pero para el jugador eso no es trascendente.
“Mi familia me ha enseñado que el dinero no lo es todo. Además, difícilmente te vas a hacer millonario con el bono. La plata está arriba y si trabajas duro con el favor de Dios, se puede llegar hasta allá”, sostiene el nica de 6.4 y 200 libras.
Hijo de Jorge Portobanco, hermano del fallecido timonel pinolero, Heberto Portobanco, Luz, se mostró muy contento de poder saludar a Marvin Benard y asegura que le gustó mucho descubrir que el patrullero de los Gigantes es humilde.
“Me agradó mucho Benard. Es una persona humilde y bien accesible. El que es grande, es humilde. Y por algo Marvin está en las Grandes Ligas. Me dijo que el trabajo duro es el que paga y espero seguir sus huellas”, puntualizó.