No debemos continuar así

Edgard Rodríguez C. [email protected] El béisbol está salpicado de números mágicos, que no sólo significan los referentes que han de estimular el esfuerzo de las generaciones posteriores, sino que también encierran una época, y encima de ello, constituyen un necesario elemento de medición. Las estadísticas son el más sólido argumento para determinar el progreso o […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

El béisbol está salpicado de números mágicos, que no sólo significan los referentes que han de estimular el esfuerzo de las generaciones posteriores, sino que también encierran una época, y encima de ello, constituyen un necesario elemento de medición.

Las estadísticas son el más sólido argumento para determinar el progreso o retroceso en este juego. No es que signifiquen la única vara de medir, pero en términos científicos no se dispone de otro factor probatorio que no sean los números, las cifras.

¿Recuerdan a Mark McGwire persiguiendo los 61 cuadrangulares de Roger Maris, o a Pete Rose intentando hacerle muecas al registro de 56 partidos seguidos con hit de Joe DiMaggio?.. Fueron momentos que los aficionados al juego agradecen.

Sin esas referencias, nada habría estimulado el esfuerzo de McGwire o de Rose mucho más atrás. Lástima que aquí no lo entendamos así. Me refiero a quienes dirigen el béisbol. Aquí no existe ninguna referencia clara respecto a los récords. Si no vean lo que le ha sucedido a Ariel Delgado. Ahora resulta que está distante del máximo de hits conectados.

Y más grave aún, es que objetivamente no se sabe cuántos son los hits que disparó en su carrera Ernesto López… “Panal” estaba a 1 del “Tiburón”. Ahora le faltan 14 que son en realidad, los jonrones que descargó en la temporada de 1973.

Sobre esa temporada, Noel Urcuyo Zeledón, quien oficialmente maneja las estadísticas, no dispone de las cifras. Nadie sabe quién las tiene. Y peor todavía, no se ve de parte de Feniba, un esfuerzo concreto por conseguirlas. La confusión seguirá.

Quizá lo más lamentable es que a menudo jugamos con el sentimiento de los jugadores. “Panal” estaba claro que ayer superaba a Ernesto. Ahora debe esperar la otra temporada, mientras se descubren más cañonazos del exartillero de los Tiburones, quien obviamente conectó muchos más.

Si no se dispone de referencias claras sobre el pasado, el presente puede ser una mentira y peor aún, jamás estaremos listos para el futuro. Feniba debe darle la importancia a este asunto. Es urgente oficializar cada registro. Tenemos que ordenarnos.  

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