- Inseguridad alimentaria en Nicaragua tiene que ver con problemas estructurales
- Hay una masa poblacional que está fuera del proceso de crecimiento
Amalia Morales [email protected]
En el mundo hay 800 millones de personas que se acuestan con hambre. Millón y medio de esos desnutridos están en Nicaragua, según el mapa del hambre que recién publicó el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Nicaragua, Honduras, Bolivia, República Dominicana son los países de América Latina que registran altos problemas de desnutrición. Pero de todo el continente americano Haití, situado en el Caribe, es el país donde más personas desnutridas hay.
En el caso de Nicaragua, Francisco Roque, director para América Latina y el Caribe del PMA, explica que la inseguridad alimentaria existente tiene que ver con problemas estructurales.
Roque afirma que el crecimiento económico de estos países no es homogéneo, ya que excluye a un sector de la población de servicios básicos y de la alimentación. “Hay una masa poblacional que está fuera del proceso de crecimiento y que sus condiciones de seguridad alimentaria más bien se están deteriorando”, afirma el director del PMA.
Entre las causas estructurales que no dan pie a la seguridad alimentaria y deben de corregirse mediante la inversión de fondos está el sistema de producción agrícola de subsistencia.
Esta producción de subsistencia que carece de sistemas de créditos, de redes de mercadeo, pero sobre todo es vulnerable a la naturaleza no permite la adecuada disposición de los alimentos a la población, agrega.
Roque apunta que la alta vulnerabilidad y propensión a desastres naturales acentúan la inseguridad alimentaria.
En este país se distinguen siete departamentos vulnerables a desastres naturales, como consecuencia en ellos ahí se localizan los municipios más pobres y más expuestos a la inseguridad alimentaria.
El director del PMA dice que las medidas económicas que se aplican para frenar la carga inflacionaria repercuten sobre el núcleo de la población más pobre.
“Entre menos acceso a la canasta básica existe menos posibilidades de una adecuada alimentación. De por sí la canasta básica establecida contiene ya menos calorías que las establecidas para garantizar una adecuada nutrición”, apunta. De 2,100 calorías que es lo necesario, el paquete básico nacional sólo dispone de 1,800.
Roque señala que los niños y las mujeres son además los sectores más propensos a la desnutrición. En Nicaragua uno de cada cuatro menores tiene problemas de alimentación.
HAY SOLUCIONES
Sin embargo, este paisaje de hambre en Nicaragua tiene solución. En teoría en los países latinoamericanos no hay razón que justifique el hambre. Roque dice que hay potencial suficiente para erradicar la desnutrición.
Una oportunidad para Nicaragua es el ingreso a la Iniciativa de Países Altamente Endeudados conocida como HIPC, por sus siglas en inglés. A su juicio, eso permitiría liberar fondos e invertirlos en los departamentos vulnerables.
El programa de reducción contra la pobreza, es a juicio de Roque, una iniciativa concreta y acertada que de materializarse podría poner a disposición de la población alimentos que por ahora tiene restringidos.
LA RIQUEZA NO QUITA EL HAMBRE
“El crecimiento económico no siempre garantiza la eliminación del hambre, se está creando una masa poblacional de gente que crece mal, porque nacen con bajo peso y están propensos a enfermedades”, afirma Francisco Roque del PMA.
NIÑEZ DESNUTRIDA
El 25 por ciento de la población infantil tiene problemas de nutrición en Nicaragua. Alrededor de esa problemática el PMA coordinará con el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD), un programa de galleta y cereal para atender a casi 300 mil niños menores de ocho años.
– Con ello se pretende que los niños tengan un desayuno nutritivo que les permita desarrollar todas sus capacidades en la escuela
– En la actualidad se prepara una estrategia con énfasis en siete departamentos en los cuales se apoyará principalmente a madres lactantes y niños menores de dos años. En la elección de estos departamentos se ha trabajado en coordinación con el mapa de la pobreza y las encuestas de medición de nivel de vida de la población
– El PMA que trabaja en coordinación con el Gobierno y la sociedad civil pretende desarrollar esta estrategia a favor de la seguridad alimentaria en los próximos cinco años
– Para combatir el hambre en las zonas rurales el PMA trabaja con unas 12 mil familias, cantidad insuficiente en un contexto de 250 mil con necesidades alimentarias.