- Deben aguantar, rebuscar dinero para comprar las medicinas o buscar alternativas poco recomendables para combatir sus enfermedades
Karla Marenco L. [email protected]
Untarse gas o keroseno en los brazos para dejar de sentir el dolor que le produce el reumatismo, es el “tratamiento” nada recomendable que don Gilberto Rocha, de 63 años, usa muchas veces cuando no consigue el medicamento en los hospitales y centros de salud por el desabastecimiento, y tampoco tiene mucho dinero para comprarlos.
Como centenares de pacientes con enfermedades crónicas, don Gilberto ha tratado de conseguir las medicinas en las unidades de salud estatales. A veces lo logra, pero en reiteradas ocasiones le han dicho: “no tenemos en existencia”.
Ayer don Gilberto esperaba que un doctor amigo suyo que trabaja en el Hospital “Roberto Calderón”, en Managua, lo recibiera para tratarle un problema cardíaco que le detectaron hace poco. De antemano sabe que debe “alistarse la bolsa” para comprar las medicinas que necesita porque si no se muere.
Don Esaú López Cruz, otro paciente dispensarizado que sufre de diabetes y presión alta, asegura que el problema en los hospitales no es la atención médica ni el trato del personal médico, sino la falta de medicinas.
López afirmó que en el Centro de Salud ‘Pedro Altamirano’ recibe el 50% de las medicinas que necesita cada mes, pero el resto debe conseguirlas por su cuenta porque casi nunca hay lo que necesita.
LA PRENSA intentó conocer la versión sobre la situación de la atención médica a los pacientes dispensarizados y el desabastecimiento con los medicamentos, pero el director del Silais-Managua, Guillermo Montenegro, dijo que estaba en una reunión.
EMERGENCIAS Y HOSPITALIZACIONES SON PRIORITARIAS
El director del Hospital ‘Lenín Fonseca’, doctor Ramiro López, explicó que tratan de ayudar a los pacientes crónicos que padecen de diabetes, problemas cardíacos, renales y un sinnúmero de enfermedades, con el medicamento que pueden, pero la prioridad son las emergencias y hospitalizaciones.
El galeno aseguró que a los enfermos crónicos se les garantiza la atención especializada, los exámenes, el diagnóstico y luego les dan seguimiento con una o dos consultas, pero después se mandan al centro de salud, que es donde existe el programa de pacientes dispensarizados para que éstos reciban el medicamento necesario.
“Nosotros no tenemos las posibilidades de cubrirle todo el tratamiento. Por lo general este tipo de pacientes debutan con enfermedades crónicas agudizadas y vienen de emergencia, una vez que les diagnosticamos los establecemos como personas diabéticas, hipertensas, tiroideas, cardiópatas, pero luego tienen que ser vistos en los centros de salud”, expresó López.
EXAMENES POR SU CUENTA
Añadió que a los pacientes que acuden a la consulta externa les cubren los exámenes de laboratorio, pero hay otros exámenes más especializados que deben hacérselos por su cuenta, ya sea en la parte diferenciada del hospital o en alguna clínica u hospital privado. Cuando la persona no puede pagar, a veces los mandan al Servicio Social.
López aseguró que mientras los pacientes están hospitalizados, les proveen las medicinas y los exámenes especializados, siempre y cuando los tengan en el hospital, pero los chequeos rutinarios y medicinas están fuera de su cobertura.
En el “Lenín Fonseca” acuden alrededor de 120,000 pacientes al año entre emergencias y consulta externa, gran parte de ellos son enfermos crónicos; pero “no tenemos capacidad para garantizarles todos los exámenes y medicamentos”, dijo el funcionario.
PROBLEMAS CON LAS LICITACIONES
– El subdirector médico del Hospital “Roberto Calderón”, doctor Roberto Grijalva, expresó que tratan de garantizar el 70% de los medicamentos que los pacientes requieren, pero hay un sinnúmero de fármacos especializados que sólo pueden ser adquiridos en farmacias privadas.
– Aseveró que el Minsa tiene problemas con la compra de los medicamentos porque hay pegones con las licitaciones. Los oferentes impugnan constantemente las licitaciones o no hay suficientes oferentes como lo establece la Ley de Contrataciones, esto retrasa la entrega de los fármacos y es una de las razones del desabastecimiento.
– Grijalva aseguró que a ningún paciente hospitalizado le cobran por los medicamentos o exámenes, a excepción de los que tienen problemas ortopédicos porque los materiales de osteosíntesis son sumamente costosos y el hospital no tiene en existencia.
– Otro grave problema es que el Seguro Social no tiene un programa para atender a las personas de la tercera edad que son las que más sufren enfermedades crónicas, a pesar de que éstos cotizaron toda su vida para tener una vejez más segura.