- Ya le falta un ojo y tiene problemas con el otro
Euclides Cerda Calero – Especial para LA PRENSA
LA CONCEPCIÓN, MASAYA.—El joven Julio César Montenegro, de 25 años, quien de un día a otro perdió la visión de uno de sus ojos y teme perder el otro, solicita ayuda para someterse a los correspondientes chequeos clínicos, los cuales tienen costos muy elevados.
Montenegro, originario de este municipio y con más de 15 años de trabajar como ayudante de bus, dijo tener temor de perder la visión total del otro ojo, con el que comienza a tener problemas.
“Ya me afecta, no distingo muy bien a las personas”, dijo Montenegro quien no se explica lo que le ocurre pues él nunca ha recibido golpes en la cabeza.
“Por la misma pobreza que atravieso no me alcanza para hacerme los exámenes clínicos en la vista, mucho menos para intervenirme quirúrgicamente”, agregó.
“Lo poco que gano solamente me da para la alimentación de mis cuatros hijos”, dijo Montenegro quien solicitó ayuda a las personas de buen corazón para no perder totalmente la visión.