- Mitrab confirma que hay graves riesgos respecto al ruido, el polvo y las altas temperaturas
Eduardo Marenco y Gabriela [email protected]
En la Cementera Canal, los verdes eucaliptos parecen estar cubiertos de nieve, teñidos del polvillo blanco que se desprende de la fábrica, una empresa que funciona al viejo estilo de la “industria de chimeneas” de la Segunda Guerra Mundial.
Los edificios se ven grises, cubiertos por una capa de polvo de cemento y sus hornos son como giratorios y metálicos brazos de un gigante.
En la cementera laboran 499 obreros, de los cuales se espera que un 30% abandonen la empresa ahora que ha sido rentada para los próximos 25 años por parte de Cementos de México (CEMEX), después de la licitación de principios de diciembre.
Bautizo de fuego
El bautizo de fuego para un hornero es un desmayo debido a las altas temperaturas a la que están sometidos. La empresa los dota de equipos especiales que no usan porque resultan incómodos y los inmoviliza, según testimonios de varios horneros. Un hornero “C”, como Antonio Morgan, debe tomar un litro de leche al día para contrarrestar la deshidratación.
Donald Espinosa, de 55 años, sabe bien lo que es trabajar a las temperaturas en que lo hacen en la Cementera Canal. Tiene 35 años de laborar en el plantel de San Rafael del Sur. Hace diez años sufrió de parálisis en el rostro después de pasar más de ocho horas expuesto a grandes temperaturas y salir fuera del plantel de la empresa y toparse con el sereno del anochecer.
“A veces se me duerme una parte de la cara”, dice, sin ocultar su miedo y malestar. Aún trabaja en la cementera, junto a los demás horneros, con la esperanza de jubilarse con una pensión que le garantice una feliz vejez.
Las autoridades de la empresa aseguran que entregan el equipo de protección a sus empleados, en este caso a los limpiadores de horno, pero que éstos se niegan a usarlos por falta de costumbre.
En la cementera, además que los trabajadores están expuestos a bruscos cambios de temperatura, también están expuestos a enfermedades respiratorias por lo que deben usar máscaras, condición que cumplen los empleados con mayor disciplina, según observó LA PRENSA.
Mitrab recomienda construir nuevo plantel
Los problemas de salud y seguridad que sufren los trabajadores de la cementera Canal, se deben a que la infraestructura de la empresa es “muy vieja” y no va acorde a la actividad que se realiza, según Luis Enrique Martínez, Director de Higiene y Seguridad del Ministerio del Trabajo (Mitrab).
“La única manera de mejorar las condiciones de higiene y seguridad en la cementera es botando la infraestructura y construyendo un edificio nuevo”, dijo tras señalar que los nuevos inversionistas aseguraron que tienen nuevos proyectos, “vamos a esperar qué es lo que van a ofrecer en el ambiente de trabajo”.
Martínez explicó que la infraestructura de la empresa no da espacio para hacer obras nuevas y aislar al trabajador del contaminante, por tanto el Mitrab se ha limitado a brindar recomendaciones para disminuir los riesgos.
Los problemas característicos en materia de higiene y seguridad en esta empresa son el polvo, el ruido y las altas temperatura en el área donde se encuentran ubicados los hornos.
En esta última área, el Mitrab mandó a instalar ventiladores para los trabajadores que están más lejos de los hornos, pero “por la misma infraestructura no hay renovación del aire y existe una circulación de aire caliente”, señaló Martínez.
Un problema cultural
Para los trabajadores que laboran un poco más cerca de los hornos, el Mitrab orientó el uso de un traje especial para altas temperaturas.
Sin embargo, Martínez señaló que muchas veces el trabajador se niega a utilizar los equipos de protección y alega que le estorba, cuando en realidad se trata de un problema cultural.
En esos casos, la empresa debe capacitar al trabajador en prevención de riesgos. El obrero, por su parte, está obligado a acatar lo que el empleador le indica y hacer uso de los equipos de protección, “de lo contrario la empresa puede sancionarlo”.
Respecto al polvo, el cual está presente en la mayoría de las áreas de trabajo, porque se esparce muy fácilmente con el viento, Martínez advirtió que es exigido que los trabajadores utilicen máscaras.
Mientras tanto los que se encuentran laborando en el área de molinos deben utilizar también orejeras por el ruido.
“A la empresa le faltan cosas por hacer, pero tienen interés, porque han venido mejorando las condiciones laborales en estos últimos años”, subrayó Martínez.
Pero, advirtió que si los trabajadores están teniendo problemas, planearán una nueva inspección y de ser verdad que los obreros están laborando sin los equipos detendrán la actividad y se sancionará al responsable.
Trabajo de alto riesgo
La salud de los trabajadores depende en gran medida de las condiciones de higiene y seguridad de la empresa, por tanto los problemas de polvo, ruido y altas temperaturas, pueden llegar a ocasionar enfermedades profesionales, según Luis Enrique Martínez, Director de Higiene y Seguridad del Mitrab.
El polvo produce enfermedades respiratorias y en la piel de los trabajadores. Mientras tanto, el ruido puede ocasionar sordera en los obreros expuestos
El personal que labora en altas temperaturas puede sufrir del llamado “golpe del calor” que produce sudoración, dolor en el cuerpo, desmayos y hasta la muerte.
Martínez aclaró que la mayoría de estas enfermedades se presentan a largo plazo, por tanto puede ser que los trabajadores que tienen muchos años de laborar para la empresa estén sufriendo hasta ahora las consecuencias de las condiciones de la misma en años anteriores.
Infraestructura vieja
Los problemas de salud y seguridad que sufren los trabajadores de la Cementera Canal, se deben a que la infraestructura de la empresa es “muy vieja” y no va acorde a la actividad que ahí se realiza, según Luis Enrique Martínez, Director de Higiene y Seguridad del Ministerio del Trabajo (Mitrab)