- Finaliza visita privada de
canciller alemán en Rusia
(EFE)
MOSCU.- El presidente ruso, Vladímir Putin, confirmó ayer el papel de Alemania como principal confidente de Rusia en Europa durante la visita privada a Moscú del canciller germano, Gerhard Schroeder, invitado de honor este domingo en la Navidad Ortodoxa eslava.
Los dos líderes no dudaron en condenar el uso de uranio empobrecido en las armas empleadas por las fuerzas estadounidenses de la OTAN en los Balcanes y Putin calificó de inadmisible el uso de fuerza en Europa a fines del siglo XX.
Y aunque ambos líderes expresaron su deseo de convertir Europa en un lugar seguro, en ningún momento recordaron que el único conflicto armado que tiene lugar aún en el viejo continente es la guerra de Chechenia, en Rusia.
El Kremlin subrayó el carácter extraoficial del viaje de dos días de Schroeder a Moscú, pero la televisión oficial rusa abundó en entrañables imágenes de los dos líderes y sus esposas en ceremonias religiosas o montando en trineo esta mañana (domingo).
Los rusos pudieron ayer disfrutar de una fiesta de Navidad salpicada con el mejor sabor germano e incluso oyeron a su presidente hablando ese idioma, que aprendió en sus tiempos de espía en Alemania, y también se expresó en alemán el patriarca de la Iglesia ortodoxa, Alexis II.
El baño de multitudes de los dos presidentes mostró que Berlín y Moscú pueden dejar a un lado sus diferencias y apostar juntos por una “nueva Europa” en la que enemigos de antaño devienen en “socios estratégicos”, señalaban los medios oficiales rusos.
Putin promete pagar deuda
En la conferencia de prensa que ambos líderes ofrecieron antes de la partida de Schroeder, Putin se comprometió al pago de los 22,000 millones de dólares que Rusia debe a Alemania (su principal acreedora), aunque subrayó que ésta no es una deuda rusa sino de la antigua Unión Soviética.
Como fruto de la luna de miel entre los dos países, esa deuda puede ser resuelta con participaciones de empresas alemanas en empresas de Rusia.