Pablo Fletes [email protected]
Fue hasta antes de la jornada del sábado que Omar Herrera aparecía como una de las manzanas de la discordia en nuestro béisbol, por su abrupta llegada al Bóer en un “canje camuflado” con el Estelí en el cierre de las inscripciones.
Sin embargo, Herrera ayer mismo fue habilitado por las autoridades de Feniba para jugar con los capitalinos, y en un debut impresionante se erigió como el principal pilar ofensivo en una paliza de 13-1 que le propinó el Bóer al San Fernando en el Estadio Roberto Clemente de Masaya.
En este encuentro, Herrera ligó 4 imparables en 4 turnos, con 4 empujadas y 1 anotada en una jornada que la Tribu estropeó el debut del lanzador panameño Miguel Gómez con el uniforme de las fieras.
“Me siento feliz por este desempeño con el Bóer. Esperaba hacer un buen trabajo, pero hice algo sorprendente gracias a esa confianza que me brindó Omar Cisneros al colocarme como bateador designado”, señaló el pelotero norteño.
Frente a un panameño Gómez que llega a nuestro béisbol con sólidas credenciales, el Bóer comenzó su fiesta ofensiva desde el primer episodio cuando le anotaron 4 carreras producto de sencillo de Earl Agnoly, un error del antesalista Humberto Macías que le permitió anotar al mismo Agnoly, y un hit remolcador de par de anotaciones de Herrera.
El San Fernando respondió tímidamente en el cierre de esa entrada, con una anotación remolcada por el dominicano Raúl Hernández frente al novato abridor indio Freddy Ramírez.
Se esperaba que el recio bateo de las Fieras quemara más pólvora frente a Ramírez. Pero a base de localización, el abridor indio mantuvo bajo control a los comeyuca hasta que en el quinto el Bóer explotó ofensivamente.
En esa entrada Agnoly empujó dos con un doble frente al relevista Juan Carlos Solórzano, mientras que Herrera trajo al plato otra con su tercer imparable de la tarde.
Aprovechando a un apático equipo fernandino que no parecía muy interesado en jugar buen béisbol, porque además de su ineficacia ofensiva cometieron tres errores, el Bóer volvió a la carga en el sexto con otras tres, culminando su producción en el octavo frente al relevista Franklin Sánchez.
Mientras esta demostración ofensiva colocaba muy adelante (13-1) al Bóer, el mentor de los capitalinos se decidió a fajarse con novatos en el montículo porque después de cinco buenos episodios laborados por Sánchez, José Daniel Cerda laboró 2.2 innings sin carreras, hasta la aparición del zurdo Mario Peña en el cierre del octavo para sacar un out y dominar el noveno sin muchas complicaciones.