AFP
CIUDAD DEL VATICANO.- Cientos de niños llegados de numerosos países del mundo festejaron este viernes en el Vaticano al Papa Juan Pablo II para marcar el cierre del Jubileo del año 2000, que se inició justamente con una jornada dedicada a los niños.
Varios coros, formados por niños provenientes de varios continentes, cantaron en honor del Papa, mientras tres cardenales “legatarios”, el francés Roger Etchegaray y los italianos Carlo Furno y Camillo Ruini, cerraron en Forma oficial las puertas de las tres basílicas romanas: Santa María Mayor, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros.
La Puerta Santa de la basílica de San Pedro, que fue abierta con una ceremonia espectacular por el Papa el 24 de diciembre de 1999, será clausurada el sábado por la mañana en forma solemne y permanecerá cerrada por 25 años, hasta el próximo Jubileo del 2025.
“El Año Santo se abrió bajo los auspicios de los niños y es justo que se termine con los niños: es un símbolo positivo, de esperanza y un deseo concreto de vida”, comentó el Papa al agradecer a los cerca de 6,000 niños reunidos en la sala Pablo VI para las audiencias en el Vaticano.
“Ustedes, los niños y los jóvenes, serán la primera generación de cristianos adultos del tercer milenio. Esa es una gran responsabilidad”, exclamó Juan Pablo II.
Desde que la Puerta Santa de la basílica de San Pedro fue abierta por el Papa el 24 de diciembre de 1999, más de 25 millones de creyentes la han atravesado, cerca de 150 al minuto, como una manera de ganar la indulgencia plenaria, que según las autoridades eclesiásticas se obtiene tras haberse confesado, comulgado y haber orado según los preceptos del Papa para tener el corazón puro.