Fredy Perdomo (La Prensa)
HONDURAS.- El gobierno hondureño desconoce oficialmente las medidas adicionales que pretende implantar Nicaragua, si Honduras fija un arancel del 35 por ciento a las exportaciones nicaragüenses, y más bien se aspira a un arreglo del conflicto comercial en los próximos meses.
El ministro de Industria y Comercio, Oscar Kafatti, dijo ayer que Nicaragua y Honduras, al ser miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC), están obligados a cumplir ciertos reglamentos, “y ningún país puede antojadizamente imponerle sanciones a otro”.
El funcionario expresó que los aranceles están consolidados en la OMC “y entiendo que el 35 por ciento que ya nos ha impuesto el gobierno de Nicaragua no puede subirse aún más”.
Ante la opinión de autoridades económicas nicaragüenses que una medida represiva de Honduras causaría una herida a la integración, Kafatti respondió que aquel país ya violentó los acuerdos integracionistas al imponer el 35 por ciento desde diciembre de 1999.
Según la Asociación Nacional de Industriales (ANDI), la medida de Nicaragua, que fue instaurada porque Honduras ratificó un tratado marítimo con Colombia, que según ellos les cercena mar territorial, ha dejado pérdidas en el orden de los 70 millones de dólares.
Kafatti expresó que contrario a crear confrontaciones con Nicaragua, el gobierno aspira a llegar a un acuerdo en el transcurso de los próximos tres meses.
Sobre una versión que Nicaragua dejaría de utilizar Puerto Cortés para sus exportaciones y utilizar el puerto de Corinto en su país, Kafatti dijo que en eso Honduras no puede intervenir porque es una decisión soberana.
Al referirse al interés permanente de Nicaragua, Guatemala y El Salvador de crear un “ferry” que navegue en el Golfo de Fonseca y traslade mercaderías entre esos países, Kafatti expresó que esas naciones siempre tendrían que necesitar en cualquier momento el territorio nacional para transportar mercaderías por la vía terrestre.