Mario Sánchez P. y Juan Rodrí[email protected]
Tres balazos de un fusil AK disparado por Alejandro Carrión McDonough, hermano del Jefe del Ejército, Javier Carrión, terminaron con la existencia del ciudadano Pablo Absalón Leal, de 43 años de edad, quien vivía en las cercanías de la escuelita de la comunidad Las Francias, en el kilómetro 23 carretera a La Concepción.
El crimen ocurrió el 25 de mayo, en presencia de su mujer y sus dos hijos, de los cuales el mayorcito de 12 años, le gritaba desesperado y horrorizado a Carrión McDonough, pidiéndole “no mates a mi papito”, pero el hombre no atendió la súplica del niñito.
El primero en exonerar del crimen a Carrión McDonough y sin haber iniciado una sola diligencia del proceso fue el abogado Walter Solís, lo que provocó una andanada de protestas iniciadas por la esposa e hijos de Leal y por diversos sectores de la población, sobre todo abogados.
Pero el ultraje a la familia de Juan Pablo Leal continuó en esta Navidad. Pocas horas antes de que el Poder Judicial saliera de vacaciones, los administradores de la justicia en el Tribunal de Apelaciones de Managua, Fanor Téllez, Indalecio Berríos y Roberto Borge Tapia, este último Presidente del Tribunal de Apelaciones de Managua, confirmaron el fallo de sobreseimiento definitivo a Carrión McDonough.