- “Impuesto de la Soberanía” provocó que los tres países fueran convocados por la Organización Mundial de Comercio
María Antonia López [email protected]
Durante el primer mes del año, fue puesto en agenda el tema de la demanda entablada por Nicaragua contra Honduras y Colombia ante la Corte Interamericana de Justicia de La Haya para solicitar la anulación de la ratificación del tratado Ramírez-López, el cual cercena 130,000 kilómetros cuadrados de la plataforma continental del Caribe nicaragüense.
Para presionar a los gobiernos de Honduras y Colombia, Nicaragua impuso el seis de diciembre de 1999, el 35 por ciento de arancel a la importación sobre los productos de esos países, conocido como el “Impuesto de la Soberanía”.
Honduras y Colombia exportan hacia Nicaragua productos manufacturados, jabones, puros, cigarros, confites, jugos, entre otros.
A su vez, los tres países fueron convocados por la Organización Mundial de Comercio (OMC), para dilucidar el tema.
En el marco de solución del conflicto también hubo un pronunciamiento de parte de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), entidad regional que llamó a Nicaragua y Honduras a suspender la aplicación de las medidas de presión que fueron adoptadas.
w ALEMAN DEJó TODO EN MANOS DEL PARLAMENTO
El Presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, dijo inicialmente que acataría las recomendaciones de la CCJ, no obstante, la decisión quedó en manos de la Asamblea Nacional, la cual no derogó el decreto creador del Impuesto de la Soberanía.
En tanto, la OMC citó en abril a Nicaragua y Colombia a un debate público en Ginebra, Suiza, ante el Organo de Solución de Diferencia, para abordar el tema de la aplicación del 35 por ciento del impuesto a las importaciones.
Nicaragua presentó ante la OMC las explicaciones sobre el derecho de imponer el 35 por ciento del arancel a los productos de origen colombiano.
Según el ministro de Fomento, Industria y Comercio, Norman Caldera, Nicaragua se acogió al artículo 21 del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros (GATT), el cual establece que en caso de seguridad nacional un país puede tomar las medidas necesarias para la protección de sus intereses en caso de grave tensión internacional.
NO ACEPTARON ARGUMENTOS DE COLOMBIA
En tanto, los miembros del órgano de Solución de Diferencia de la OMC, no dieron lugar a los argumentos de Colombia sino que se estableció un grupo especial de discusión donde los países tenían que presentar ternas de apoyo, pero el caso continúa pendiente.
Por otra parte, Caldera explicó que Honduras puede invocar la aplicación de una medida similar, pero de hacerlo perdería el caso ante la Corte de La Haya, organismo que podrá pronunciarse hasta dentro de tres a cinco años.
Según han expresado los funcionarios de Nicaragua, la única solución inmediata para resolver el conflicto es la derogación del Tratado Ramírez-López.
HONDURAS REACCIONA
– Para presionar a Nicaragua sobre la suspensión del impuesto del 35 por ciento por la introducción de productos al territorio nacional, Honduras reaccionó adoptando algunas medidas.
– Entre ellas exige que el certificado fitosanitario para el pase de productos por territorio hondureño procedentes de Nicaragua, fuese extendido en Tegucigalpa y no en las fronteras como se practicaba con anterioridad.
– Los empresarios hondureños presionaron a su gobierno para bloquear las exportaciones de café nicaragüense, impidiendo el uso de Puerto Cortés en Honduras.