Las “Santa Claus” llevaron alegría a niños pobres

En Masaya, doña Nena Hurtado entregó más de tres mil juguetes, mientras el matrimonio Jim Martínez honra la memoria de su hijo Leopoldo Arias – [email protected] MASAYA.- Las sonrisas infantiles brotaron en los rostros de los niños pobres cuando las “Santa Claus” de Masaya les regalaron juguetes en esta festividad navideña. Una de las personas […]

  • En Masaya, doña Nena Hurtado entregó más de tres mil juguetes, mientras el matrimonio Jim Martínez honra la memoria de su hijo

Leopoldo Arias – [email protected]

MASAYA.- Las sonrisas infantiles brotaron en los rostros de los niños pobres cuando las “Santa Claus” de Masaya les regalaron juguetes en esta festividad navideña.

Una de las personas filantrópicas que siente felicidad de dar lo poco que tiene cada Navidad, es doña Nena Hurtado Díaz, quien lleva 26 años regalando juguetes a sus amiguitos pobres.

La humanitaria mujer entregó 3,223 unidades de juegos a igual número de niños de los barrios San Carlos, La Barranca, Santa Rosa, 5 de Julio, Las Malvinas entre otros.

La señora Hurtado refiere que tuvo que hacer ocho rifas para recoger el dinero y comprar los regalos.

Explicó que días previos a la Navidad, visita los barrios de Masaya y escoge a los hogares de familias más pobres, les da un bono que cubre niños de 2 a 10 años, a quienes invita a pasar a una dirección determinada para la entrega.

Su tradición de regalar juguetes en víspera de Navidad, comenzó con los amiguitos de sus hijos, luego con los de su barrio y ahora lo hace por casi todo Masaya.

Confiesa que cuando entrega los juguetes a los niños, es el día más feliz de su vida y agradece la colaboración especial de la señorita Lisethe Vega y la donación de los alumnos del Colegio Hispano Nicaragüense.

HONRA MEMORIA DE HIJO

La otra “Santa Claus” de Masaya, es la señora Clara Martínez Torres, que junto con su marido Ramón Jim Calero, en memoria de su hijo Dani José Calero Martínez, fallecido hace 5 años, lleva un juguete a cada niño de su barrio.

Doña Clara Martínez, dijo a LA PRENSA en medio de lágrimas que en la sonrisa que dibujan los niños al recibir su juguetito, se le viene el recuerdo de su hijo.

“Para un 24 de diciembre se enfermó y lo llevamos al hospital La Mascota, y en medio de su dolor nos preguntó por qué tantos niños pidiendo en las calles de la capital.

“Le respondí que eran hijos de padres desempleados, de familias de prole numerosa y que tenían que trabajar así, para ganarse el sustento diario y llevar algo que comer a sus casas”, recuerda la señora.

El 24 de diciembre, a las 8 de la noche en el barrio José Dolores Bonilla, celebraron una fiesta infantil a los niños más pobres.

Después de quebrar la piñata les entregaron unas 300 unidades de juguetes de diferentes estilos a los niños y niñas de ese populoso barrio, ubicado en el sector del Cailagua.

SOLIDARIDAD

Para poder regalar juguetes, la familia Jim Martínez ahorra cada año, además recibe donaciones de amigos que hacen posible que los menores tengan un rato de esparcimiento. “Me siento satisfecha y es como que mi hijo estuviera recibiendo su juguete, quisiera tener más dinero para llenar de felicidad cada corazoncito de esos niños pobres”, apuntó la señora de Jim.  

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