El Dr. Elio Artola tiene muchos planes para fortalecer al gremio médico.

Dr. Elio Artola: “No estén confiados que al movimiento lo aplastaron”

Karla Marenco [email protected] El ex coordinador del otrora Movimiento de Médicos Pro-Salario, doctor Elio Artola, aseguró a LA PRENSA que aunque dicha organización está debilitada, el gobierno no debe confiarse en que los aplastaron y asegura que su reintegro y el de otros cuatro médicos a sus puestos de trabajo, sienta un precedente para retomar […]

Karla Marenco [email protected]

El ex coordinador del otrora Movimiento de Médicos Pro-Salario, doctor Elio Artola, aseguró a LA PRENSA que aunque dicha organización está debilitada, el gobierno no debe confiarse en que los aplastaron y asegura que su reintegro y el de otros cuatro médicos a sus puestos de trabajo, sienta un precedente para retomar la lucha por las reivindicaciones de este gremio.

Artola considera que los médicos deben luchar pero no con piedras, palos, ni adoquines, sino dialogando con las autoridades para conseguir sus objetivos.

Asimismo, expresó que el país necesita de un plan nacional de salud donde estén involucrados todos los actores de la salud; que el personal de salud tenga mejores salarios y que los médicos puedan acceder a programas de actualización de sus conocimientos porque la medicina nicaragüense está a “años luz” si se compara con la de los países de la región.

LP: Como ex líder del Movimiento de Médicos Pro-Salario, ¿qué le dejó esta experiencia?

EA: A nosotros nos despiden cuando Nicaragua sufre la tragedia del huracán Mitch. La huelga médica se terminó el nueve de junio de 1998 cuando firmamos los acuerdos, y el Cardenal Miguel Obando fue garante de los mismos. De junio a octubre (1998) nosotros todavía estábamos peleando que se cumplieran los acuerdos. Se da la tragedia del huracán y para nuestra sorpresa las autoridades del Minsa aprovecharon ese dolor del pueblo para vengarse y pasarnos la cuenta.

La licenciada (Martha) McCoy en vez de haber hecho un plan con los médicos para socorrer a los hermanos y ya habiendo médicos que nos habíamos movilizado, la sorpresa es cuando dicen que fuimos escogidos en un sorteo en los hospitales para ir a ciertas zonas y qué suerte que todos los dirigentes del movimiento salimos en el mismo. Pero malintencionadamente dijeron que los médicos no queríamos ir a socorrer a nuestros hermanos, pero les demostramos que eso era falso. Detrás estaba la jugada de corrernos, el objetivo era desbaratar al movimiento y lo hicieron.

LP: ¿Destruyó esta “estrategia” al movimiento?

EA: Ese era el objetivo.

Te voy a ser franco: cuando a toda la dirigencia la corren, muchos médicos, creo que unos 800, se acogieron masivamente al famoso Plan de Movilidad Laboral. Los médicos valoraron: están corriendo a toda la dirigencia, nos van a pasar la cuenta a todos, mejor nos acogemos a ese plan, nos vamos con un dinerito y no estamos sufriendo represalias.

Se puede decir que los médicos se atemorizaron y andaban chiva. Creyeron que cualquiera sería el próximo y entraron en un estado de temor.

Pero no nos han vencido, lo que quedó de los dirigentes continuamos y logramos -para que el movimiento no se extinguiera- formar la Federación Médica de Managua, que es lo que queda del Movimiento de Médicos Pro-Salario. Ahí están representados los médicos de los hospitales Lenín Fonseca, Vélez Paiz, La Mascota, el Psiquiátrico, el Dermatológico, pero nos hace falta el Manolo (Roberto Calderón) y el Bertha Calderón para consolidarnos. Nuestro plan era organizar una federación de médicos por departamento para culminar en una confederación, pero no se ha logrado todavía.

LP: Pero ustedes perdieron fuerza…

EA: No estén confiados que al movimiento lo aplastaron. Es cierto que estamos ahorita bien debilitados, pero este movimiento no ha muerto, hay una llama que quedó y está viva.

Quiero ser claro: el concepto que Elio Artola tiene del sindicato es diferente a como lo conciben otras personas. Una federación médica no es para confrontar al gobierno, sino para llevarse bien y juntos ver qué se puede hacer por los trabajadores y por la salud de este país. Aquí en Nicaragua el concepto que hay es que el sindicato es enemigo del gobierno y el gobierno considera enemigo al sindicato, pero eso es un grave error. Espero que el gobierno recapacite y que llame a los sindicatos a un diálogo. Hay un Consejo Nacional de Salud que está para la exportación, para los organismos internacionales pero aquí para Nicaragua ese consejo no funciona. Nadie nos ha convocado nunca y es un consejo valioso en donde mucha gente tenemos que aportar muchas cosas.

NIEGA QUE DEJARAN DE LADO «EL JURAMENTO HIPOCRATICO

El doctor Elio Artola descartó que los ex líderes del movimiento de médicos tengan algún tipo de resentimiento contra algunos medios de comunicación que criticaron algunas estrategias de su lucha, como fue haber dejado de atender a la población en las unidades de salud.

– “Hubo algunos medios que nos dijeron “los asesinos de la bata blanca”. Había algunos medios que no estaban con nosotros en ese tiempo, que estaban parcializados, pero en lo particular yo no guardo ningún resentimiento, más bien cuando firmamos los acuerdos dije que estábamos sumamente agradecidos con los medios porque jugaron un papel valiosísimo, si no hubiéramos pasado desapercibidos”.

LP: Pero cuando dejaron de atender a la población, ¿no dejaron a un lado el juramento hipocrático?

EA:</b. Nunca dejamos a un lado el juramento hipocrático. Nunca dejamos de atender a la gente, creo que ahí es donde los medios se equivocaron. Como coordinador me encontré con algunos médicos radicales que decían que para terminar el problema rápido se tenían que parar las emergencias, pero otros médicos más ponderados dijimos que jamás se nos ocurriría dejar de atender las emergencias.

LP: Pero hubo gente que murió por falta de atención.

EA: No, espérate… Lo que sucedió es que las emergencias se saturaron y las muertes que hubo fue en las Empresas Médicas Previsionales que el gobierno dijo que estaban en la capacidad de atender a la gente. Eso fue grave error porque no estaban organizados para atender a ese volumen de gente. Las anomalías con la población se dieron ahí. Las urgencias de los hospitales nunca las suspendimos porque hubiéramos violado el juramento y habría sido un error imperdonable. Ahora si me dicen que las emergencias fueron atendidas perfectamente, digo que no, porque si se dan anomalías en períodos normales de trabajo, menos que no se hubieran dado en esa época.  

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