Juan de Dios Morazán. LA PRENSA/OLIVAS.

Falleció Juan de Dios Morazán

Adolfo Olivas Olivas – [email protected] ESTELI.- Durante siete días consecutivos luchó para ganar el partido más difícil de su vida. Sin embargo, como buen perdedor inclinó su rey y selló con su muerte una larga trayectoria deportiva de más de 30 años, dejando una huella imborrable de un gran maestro en el béisbol. Juan de […]

Adolfo Olivas Olivas – [email protected]

ESTELI.- Durante siete días consecutivos luchó para ganar el partido más difícil de su vida. Sin embargo, como buen perdedor inclinó su rey y selló con su muerte una larga trayectoria deportiva de más de 30 años, dejando una huella imborrable de un gran maestro en el béisbol.

Juan de Dios Morazán Cálix, deportista, árbitro, entrenador, manager, cronista y un gran amigo, falleció en un gran día, como él lo quería: la noche del 24 de diciembre.

“Yo quiero morir en una gran fecha y que me sepulten con mariachis y que nadie me llore”, manifestaba en vida a su familia.

Entró al laberinto de la muerte la madrugada del 18 de diciembre, producto de un “accidente cerebro vascular” que lo atacó a consecuencia de una alta presión, dejándole en estado de coma, con severas lesiones en el cerebro.

Morazán Cálix, de 46 años, originario de Achuapa (León) y radicado desde su infancia en la ciudad de Estelí, comenzó su vida deportiva muy pequeño y a los 17 años ya dirigía equipos de la liga Mayor A.

Se desempeñó como coach de Los Productores de la UNAG, manager del equipo Los Cachorros y del Estelí. Este año fue timonel del equipo de Estelí que participó en el Campeonato de Béisbol Especial.

En la actualidad se desempeñaba como coach del equipo de Estelí que participa en el Campeonato de Béisbol de Primera División.

También era el director del programa deportivo “Tras la Jugada” que se trasmite en Radio Liberación de Estelí.

Tras sufrir la embolia cerebral, estuvo internado por una semana en el hospital Lenín Fonseca de Managua, donde fue intervenido quirúrgicamente, pero por la gravedad del caso, no respondió positivamente a la operación.

Su esposa Mayra Espinales y sus hijos Exania María, Norman Ramón, Francisco Javier y Adriana Belén, pasaron noches enteras de zozobra e incertidumbre en espera del desenlace final, con la fe que Juan de Dios alcanzaría una nueva victoria.

Los deportistas, cronistas, periodistas y amigos, acompañaron a la familia hasta el final con afectos de solidaridad material y espiritual, porque Juan de Dios siempre fue un hombre de pueblo.

“Aquí en Estelí difícilmente habrá un hombre tan conocedor del béisbol como Juan de Dios”, expresó Cecilio Toruño, recordando que Morazán que dirigió los mejores equipos de Mayor A que han existido en Estelí.  

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