- Navidad no son los regalos ni el consumismo, sino tener a Cristo en el corazón, dice obispo católico
- Atraso es por valores obsoletos como autoritarismo, personalismo y cortoplacismo, asegura Alvarez
Karla Marenco L. [email protected]
Paz, reconciliación, consenso, diálogo, despojarse de actitudes individualistas y buscarle a Nicaragua un sendero de progreso el próximo año, es lo que recomendaron en sus mensajes de Navidad algunos políticos, religiosos, artistas y empresarios consultados por LA PRENSA.
El Obispo Auxiliar de Managua, Jorge Solórzano, explicó que la Navidad no son los regalos o el consumismo, sino tener a Cristo en el corazón.
Solórzano expresó que aunque el año termina con una estela de situaciones positivas y negativas, hay que resaltar las primeras para comenzar un año con buenas luces.
“Creo que para el próximo año debemos tener mayores esperanzas, trabajar más y no acentuar las diferencias, sino resolver las dificultades y problemas para buscar el bien común, para eso cada uno de los ciudadanos tiene que poner su granito de arena”.
El religioso considera que la Navidad concentra los conceptos de paz, alegría y gozo. “Es una paz verdadera no sólo por la ausencia de guerra en nuestros corazones, sino por estar bien con los demás, pero esa paz no debe ser por unos días sino todo el tiempo”.
La empresaria y presidenta de la Asociación Pro-Niños Quemados, Vivian Pellas, manifestó que la Navidad “es la enseñanza de amor ilimitado que Jesucristo nos legó a todos y que en esta época se acentúa más”.
En el aspecto político, la recomendación de Pellas es que todos los nicaragüenses pongan lo mejor de su parte para sacar adelante al país.
“El año que viene será duro por la política, van a salir tantos resentimientos que todos debemos poner de nuestra parte porque igual que sumamos restamos y, al fin y al cabo, somos los nicaragüenses los que vamos a ser felices o sufrir al escoger a las nuevas autoridades”.
Otra recomendación de Vivian Pellas es que cada persona se esfuerce por dejar un legado en la vida, “porque a las personas las recordamos por sus acciones y no por lo que dicen, no hay mejor ejemplo que una acción de amor hacia cualquier ser humano. La mejor forma de llevar a Dios con nosotros no es dándonos golpes en el pecho, sino con las acciones que son las que hablan por los individuos”, explicó.
Para el conservador Pedro Solórzano, el año 2000 estuvo marcado por el pacto libero-sandinista y las inhibiciones, “pero espero que el próximo año no sea igual sino más bien que haya consenso para que liberales, sandinistas y conservadores hagamos la guerra a la pobreza, que se depongan las actitudes personales y trabajemos con una visión de largo plazo y no de 5 ó 6 años”.
La reconocida artista nicaragüense Marina Cárdenas considera que la Navidad “es el momento para unir los corazones, el amor, la familia”.
“El Señor nos envió a la tierra para darnos amor, cada cuerpo y cada alma es la iglesia de Cristo y no debemos albergar odio contra nadie”, señaló la “Gordita de Oro”.
También dijo que no se puede obviar que el próximo año es clave para todos los nicaragüenses, porque se elegirán a las nuevas autoridades que regirán al país.
“Debemos escoger gobernantes que no busquen arrancarle pedazos a nicaragua como cuando se destaza una vaca, sino que debemos amar a nuestra Patria”, añadió.
Pero la recomendación central de Marina es que los padres pongan más atención a sus hijos para evitar que éstos se introduzcan al peligroso mundo de la droga.
Aprender de los errores
* El ex canciller de la República, Emilio Alvarez Montalván considera que es necesario aprender de nuestros errores y rectificarlos para democratizar nuestras instituciones, erradicar la miseria extrema y luchar contra la corrupción, tres objetivos comunes por encima de la lucha por el poder.
* “Nuestro atraso radica en la insistencia de nuestra clase política de seguir practicando un juego de valores de cultura política obsoletos e ineficaces como el autoritarismo, el personalismo, el cortoplacismo, el arreglismo por encima de la ley, la desconfianza, el patrimonialismo y un bajo sentido de unidad e integración nacional”, apuntó.