Niños pobres sonrieron

Santa Claus nica aún debe algunos juguetes, pero está feliz de ver a más de cinco mil niños contentos Hilda Rosa Maradiaga C. [email protected] Cinco mil niños tuvieron una fiesta feliz con juguetes, comida, payasos, y mucha diversión. Sin embargo, la buena voluntad y el altruismo de un sólo hombre no bastan para cubrir a […]

  • Santa Claus nica aún debe algunos juguetes, pero
    está feliz de ver a más de cinco mil niños contentos

Hilda Rosa Maradiaga C. [email protected]

Cinco mil niños tuvieron una fiesta feliz con juguetes, comida, payasos, y mucha diversión. Sin embargo, la buena voluntad y el altruismo de un sólo hombre no bastan para cubrir a toda la infancia que se encuentra en la pobreza.

La Fiesta navideña organizada por Víctor Rosales Duarte, Santa Claus nica, en el gimnasio La Salle, este jueves dio felicidad a miles de niños pobres, pero otros tantos se quedaron sin entradas para participar.

“Pido disculpas a los niños que no alcanzaron boletos, yo quisiera con todo mi corazón, hacer algo por ellos, pero no puedo, hasta ahí pude llegar con mis ahorros y lo que conseguí con las empresas, no hay para más”, dijo.

La Actividad fue resguardada por 60 policías, 25 bomberos, 60 boy Scout y la Cruz Roja para brindar seguridad a los niños que participaron.

En los portones del colegio se amontonaban los niños y sus padres para entrar, sin embargo, ya adentro, los organizadores se encargaban del orden y cada niño recibía ordenadamente sus juguetes, comida, eskimos y gaseosas.

Luego pasaban al gimnasio donde rieron con payasos, teletubbies, Barney, Pokemon, Michel Mouse y otros personajes de la televisión infantil

La niñita María José Espinosa del barrio Jhonatan González, dijo que esta es la primera Navidad que tiene un juguete y se siente feliz.

Su madre, María Mayorquín dijo “son seis hijos y no puedo darle juguetes porque resulta imposible. Apenas logro ahorrar para sus estrenos de Navidad con mucho sacrificio”.

La niña Valeria Casaya, hija de una madre soltera y acompañada de cinco hermanitos más, dijo sentirse contenta y asombrada con tantos muñecos y alegría.

Ella coincidió con la pequeña Ana Gabriel Pérez, una de las mayores de ocho hermanos y originaria de Loma Linda. “Es la primera vez que participamos de esta fiesta y me siento feliz, aunque queramos no podemos darle juguetes a nuestros hijos porque sólo mi marido trabaja vendiendo agua helada y con lo que gana apenas comemos”, dijo Ana María Pérez.

LA FELICIDAD QUE DIO LO DEJO ENDEUDADO

La fiesta navideña que dio a los niños aún le deja algunas deudas. Explicó que todavía debe mil juguetes valorados en 3.50 dólares cada uno, así como treinta mil córdobas por el servicio que prestaron los 50 buses que trasladaron a los niños al gimnasio.

Aún así, se mostró feliz y optimista. “ Estoy contento, doy gracias a Dios y a mi madre que me enseñó a trabajar”, indicó.

Señaló que espera apoyo para pagar esas deudas y de no encontrar ayuda, lo hará en abonos.  

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