Pasar año tras año dependiendo de una máquina de hemodiálisis, resulta tres veces más caro que un trasplante renal. Los señores Manuel Salguera (25) en primer plano, Manuel Ordóñez 43 y Martín Umaña (30), están a la espera de conseguir dinero para sus cirugías. LA PRENSA/ESQUIVEL.

Enfermos de riñones aumentan anualmente

Se estima que 250 nuevos pacientes se suman año con año a la lista de personas que padecen de insuficiencia renal crónica Médicos solicitan apoyo económico y político para desarrollar cirugías Karla Marenco [email protected] Especialistas en nefrología expresan que al menos unos 250 nicaragüenses que sufren insuficiencia renal crónica (IRC), cada año tienen dos opciones […]

  • Se estima que 250 nuevos pacientes se suman año con año a la lista de personas que padecen de insuficiencia renal crónica
  • Médicos solicitan apoyo económico y político para desarrollar cirugías

Karla Marenco [email protected]

Especialistas en nefrología expresan que al menos unos 250 nicaragüenses que sufren insuficiencia renal crónica (IRC), cada año tienen dos opciones para no morir en el 2001: depender de una máquina de hemodiálisis por toda la vida o someterse a un trasplante renal, cuya cirugía cuesta en el país 22 mil dólares.

El escaso apoyo económico y político de las autoridades sanitarias gubernamentales y del sector privado, prácticamente hace que los pacientes miren como un sueño inalcanzable ser beneficiados con el Programa de Trasplantes Renales privado que impulsa desde febrero la empresa médica Salud Integral y un equipo de médicos nicaragüenses.

A juicio del cirujano trasplantólogo, Silvio Rodríguez, “si nos dijeran con el próximo viene una epidemia que matará a 250 personas, todo el mundo se sorprendería”, pero como se trata de una enfermedad crónica, aparentemente la situación es diferente y el interés en mínimo.

En febrero de este año el grupo de galenos hizo los dos primeros trasplantes renales en la historia del país, financiados por el Seguro Social, que aún no ha cancelado la deuda. Las operaciones fueron un éxito. Los pacientes ahora gozan de excelente salud y se demostró que en Nicaragua ya existe este servicio como en un país del primer mundo.

El doctor Alfonso Zamora, nefrólogo internista, explicó que aunque las cirugías son costosas, es mucho más barato que estar manteniendo a un paciente toda la vida en un programa de hemodiálisis, cuya sesión cuesta 180 dólares y cada paciente necesita hacerse tres sesiones a la semana por el tiempo que pueda costearla.

“Esto conlleva a altos costos y encajona a los pacientes con insuficiencia renal crónica a vivir dependiendo de una máquina. La salida es el trasplante renal: el paciente es captado, se estabiliza un tiempo en hemodiálisis y posteriormente pasa al trasplante renal”, sostuvo.

El doctor Rodríguez espera que no sólo el Seguro o el Minsa comprendan la necesidad de apoyar y desarrollar este novedoso programa de trasplantes renales, sino también los legisladores y los políticos en sus programas de trabajo.

“Tenemos el equipo de médicos preparados, la infraestructura creada, pero no hemos logrado suficiente apoyo. Los dos primeros trasplantes fueron una cosa novedosa pero a veces resulta muy difícil darle seguimiento a este tipo de proyecto”, apuntó.

En nuestro sistema estatal de Salud, la insuficiencia renal crónica ha estado fuera de cobertura del Seguro Social todo el tiempo. Fue hasta hace tres años que por medio de un fondo de ayuda social que sale del dinero de los asegurados, el INSS destina plata para costear las sesiones de hemodiálisis.

ALTA INCIDENCIA DE PADECIMIENTO

Estadísticamente la incidencia de IRC a nivel latinoamericano es de 53 casos por millón, lo que equivale a unos 250 casos nuevos en Nicaragua, de los cuales un 40% necesita trasplante renal, diálisis peritoneal o hemodiálisis en el primer año del diagnóstico, de lo contrario se mueren, dijo el especialista quien agregó que actualmente 36 personas reciben hemodiálisis en Salud Integral, de los cuales 10 ya tienen sus donantes, pero lo que falta es el dinero para hacer las cirugías.

CIRUGIA COSTOSA

– En la mayoría de los 18 países que conforman la Sociedad Latinoamericana de Nefrología, los seguros sociales y las instituciones gubernamentales de salud, costean las cirugías de trasplante renal.

– En Estados Unidos un trasplante renal cuesta aproximadamente 80,000 dólares, en Costa Rica 30,000 y en Cuba 23,000, sin incluir pasaje, gastos de hospedaje, alimentación, etcétera. En Nicaragua el precio es de 18 a 22,000 dólares.

– Con el programa de hemodiálisis, pasando los pacientes por las tres sesiones semanales, tiene un costo de 25,000 dólares anuales, por cuatro años son 100,000 dólares. A nivel centroamericano éste anda por los 20,000 dólares anuales.

– El costo de la cirugía de trasplante renal con su proceso de recuperación es de 25,000 dólares el primer año y cinco mil dólares por mantenimiento por los cuatro años subsiguientes, lo que equivale a unos 45,000 dólares en total, la mitad de lo que cuesta un programa de hemodiálisis.

– “Por eso es que se dice que el trasplante renal a corto plazo resulta más económico”, sostuvo el doctor Francisco Rodríguez, lo que no significa que la cirugía sustituiría al programa de hemodiálisis, pues muchos pacientes con IRC no son candidatos a trasplante por el avanzado estado de la enfermedad.  

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