- También Marena se sumó a la persecución que desató el gobierno contra la anciana enfermera
- Represalias comenzaron después de amenaza que hiciera el Presidente Alemán en Mulukukú
Ary Neil Pantoja [email protected]
El Ministerio de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena) se sumó a la lista de instituciones estatales que acosan las actividades realizadas por la enfermera norteamericana Dorotea Granada, al ordenar una investigación del taller-escuela de carpintería propiedad de la Cooperativa “María Luisa Ortiz”, porque, supuestamente, este taller “comercializa y trafica” con madera ilegal, lo que fue negado por las autoridades de la cooperativa.
Con la investigación, el Marena pretende demostrar que en el taller de carpintería, en el que se capacita a las mujeres de Mulukukú en este oficio, se trabaja con madera “prohibida” por las autoridades ambientales. Las socias de la cooperativa temen que el Marena ordene el cierre del taller-escuela e, incluso, que el gobierno confisque el taller.
Dorotea Granada lleva hoy diez días en la clandestinidad, después que el Ministerio de Gobernación ordenara su expulsión del país por, presuntamente, participar en actividades políticas.
Con Marena ya se cuentan cinco los ministerios o instituciones que investigan las actividades desarrolladas por la enfermera estadounidense en doce años de su estadía en Nicaragua.
Empezó el Ministerio de Gobernación (Mingob), con la investigación que abrió en contra de los organismos no gubernamentales con los que Granada tenía contactos aquí en Nicaragua; continuó el Ministerio del Trabajo (Mitrab), el que investiga la situación legal de la Cooperativa de Mujeres “María Luisa Ortiz” y si ésta cumple con los requisitos establecidos para funcionar como tal.
También el Ministerio de Salud (Minsa) su sumó e los esfuerzos gubernamentales por lograr la expulsión de la cooperante norteamericana, ordenando el cierre de la clínica de la cooperativa, dejando sin atención médica a miles de pobladores de Mulukukú y comunidades aledañas.
La Dirección de Migración y Extranjería (DME), adscrita al Mingob, ordenó “un proceso de revisión” de la situación legal migratoria de la enfermera estadounidense a pesar que ésta presentó una cédula de residencia en el país que se vence en septiembre del 2001.
Cronología del acoso
Martes 14 de noviembre: Presidente Alemán anuncia en acto público en Mulukukú investigación de la clínica de la cooperativa “María Luisa Ortiz”. Promete el cierre de la clínica.
Jueves 16: Tres sujetos a bordo de una camioneta sin placas y con el logotipo de Migración y Extranjería llegan a Mulukukú haciendo preguntas sobre Dorotea Granada.
Viernes 17: Funcionarios del Ministerio de Salud llegan a revisar los archivos de la clínica. Ese día ordenan a las autoridades suspender la atención médica, lo que es cumplido parcialmente.
Viernes 8 de diciembre: Por órdenes del Ministro de Gobernación José Marenco, 15 policías acompañan a funcionarios de Migración y Extranjería a rodear la vivienda de Dorotea Granada en Mulukukú con intenciones de capturarla y trasladarla a Managua para deportarla.
Martes 12 de diciembre: El gobierno ordena oficialmente la expulsión de la enfermera estadounidense
Funcionarios del SILAIS de Matagalpa cierran la clínica de Mulukukú por orden directa de la Ministra de Salud Mariángeles Argüello.
Miércoles 13 de diciembre: El Ministerio del Trabajo anuncia la investigación laboral dentro de la Cooperativa “María Luisa Ortiz”; así como su situación legal como cooperativa. Revisan a ver si cumple con los requisitos.
Mingob investiga a Organismos No Gubernamentales (ONG) con los que Granada tenía contactos.
Jueves 14 de diciembre: El Marena acusa a la Cooperativa “María Luisa Ortiz” de recibir y comerciar con madera ilegal destinada al taller-escuela de carpintería propiedad de la cooperativa. Anuncian investigación sobre el taller escuela y posibilidad de cerrarlo.
Entrevista desde su escondite
Dorotea Granada, la enfermera estadounidense que desde hace diez días es buscada para expulsarla por órdenes del ministro de Defensa, José Marenco, asegura en entrevista exclusiva a LA PRENSA que permanecerá escondida a la espera de una solución diplomática a su caso. Asegura sentirse “injusta y arbitrariamente perseguida porque no he cometido ningún delito, ni he violado ninguna ley del país” y rechaza las acusaciones que sobre ella han lanzado autoridades nicaragüenses.
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