Fox nos invita

Agustín Jarquín

Por primera vez los hermanos mexicanos han logrado la alternabilidad política en el Gobierno Federal: por decisión soberana de los ciudadanos, México será dirigido en los próximos seis años por Vicente Fox Quezada, candidato del Partido de Acción Nacional (PAN).

Tuve la oportunidad de conocerle el pasado 8 de octubre, en Santiago de Chile, con motivo del XVI Congreso de los partidos que integran la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA).

Su compromiso programático “con el cambio para algo mejor” se irradia hasta nuestra región centroamericana cuyos países mereceremos una especial atención durante los próximos seis años de su gestión de gobierno. En nosotros estará el aprovechar la oportunidad que se nos ofrece para salir de la crisis que agobia a cienes de miles de nicaragüenses.

El estilo directo, resuelto y audaz del Presidente Fox, se reflejó en la víspera y el propio día de su toma de posesión. Quienes asistimos a ese acontecimiento latinoamericano fuimos impresionados con sus decisiones de: suspender la Ley Seca vigente por la ocasión, desayunar con los niños de la calle como un compromiso con la transformación de su cruel realidad, retirar la presencia del Ejército en Chiapas para propiciar la solución negociada al estancado problema de esa región, comprometerse con los indígenas para resolver sus reivindicaciones históricas y dar inicio al proceso de Reforma Fiscal con el fin de promover la equidad distributiva junto con las inversiones generadoras de empleos productivos, fueron algunas de las relevantes decisiones de este notable personaje.

Ese estilo del Presidente Fox, quien afirmó “tener sus botas bien puestas en el suelo” pudimos apreciarlo directamente en nuestro encuentro en Chile, cuando ratificó con claridad su interés de desarrollar una especial relación con los países de Centroamérica.

Y consecuente con las expresiones que nos diera personalmente, en la Plataforma de Diplomacia Económica de su gobierno, se lee en el punto sexto que “la postura internacional del nuevo gobierno será consolidar el Proyecto de Desarrollo Puebla–Panamá, por cuanto respecto a Latinoamérica, queremos dar mayor solidez a la hermandad de México con los pueblos con quienes compartimos no sólo el idioma, sino una historia cultural centenaria”, expresó el mandatario mexicano.

“Estoy convencido –afirmó el nuevo Presidente de México–, que el desarrollo que no se comparte genera inestabilidad e injusticia. Por eso se le propuso a las naciones de Centroamérica el Plan de Desarrollo de Puebla a Panamá, que implica una zona de crecimiento regional, a través de la cual se trabajará en la creación de infraestructura para que fluyan los productos de los acuerdos que ya están en marcha, y que abarque también ductos de petróleo, líneas de conducción eléctrica, telecomunicaciones, etc. y todo lo que pueda hacer y facilitar el progreso y el comercio de la región”, concluyó el mandatario democristiano.

De esa forma el triunfo del Presidente Fox en México ofrece oportunidades a nuestro país para profundizar la democracia y avanzar hacia el desarrollo de nuestra Nicaragua. De nosotros dependerá que aprovechemos las propuestas del presidente; para ello debemos de mejorar nuestra gestión de gobierno e impulsar un Plan de Gobernabilidad para que con responsabilidad y fe en el futuro, avancemos en el camino del progreso, al cual nos invita Don Vicente Fox.

* El autor es dirigente social cristiano.  

Editorial
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