Después de los gloriosos años 70, la década de los 80 parecía ponerle fin al rock en Nicaragua, pero en la última década el rock nacional volvió a resurgir, sentando las bases para un prometedor siglo 21.
A inicio de los 90, los grupos de rock en Nicaragua eran pocos y por lo general sólo tocaban “covers” de sus bandas favoritas. En los últimos cinco años la cantidad y calidad de las bandas ha crecido. Ahora casi todos hacen sus propios temas y el público ha respondido bien a este cambio. Algunas radios se lanzaron a programar grupos nacionales con resultados excelentes.
Necrosis, Malos Hábitos, Maleficia, Osiris (Ya desaparecido), División Urbana , Ciclo de Luna, Marea Roja y CPU, ente otros, han sonado y con éxito en emisoras como Radio 1, Pirata, Juvenil, Universidad. En la TV, algunos programas juveniles también han programado videos de grupos nicas ante la creciente demanda del público.
Las nuevas tecnologías facilitaron el quemado de los demos a CD y las cámaras digitales caseras permitieron que los videos dieran a luz. Las bandas recurren al esfuerzo colectivo y autoproducen sus grabaciones y conciertos con la ayuda de círculos de amigos y familiares, autobautizados “La Raza Roquera”.
Los patrocinios no abundan y los sellos disqueros internacionales no se interesan para nada en la escena local. Muchos de los males que aquejan al rock en Nicaragua son los mismos que afectan por igual a otros géneros de la música nacional.
LA BUSQUEDA DE UN ESTILO
Si bien podríamos decir que el desarrollo del rock nica está a un nivel medio en comparación con los principales centros del rock latino, tenemos que reconocerle que de su marginalidad hace su fuerte y muchos jóvenes se identifican con su onda a “contracorriente” y “no comercial”.
El grupo CPU logró estar en primer lugar en varias radios durante semanas con su tema “Nica en Costa Rica”, al cual le siguió otro éxito, en plena campaña electoral: El controversial tema “Obras No Palabras”, donde denuncia sin pelos en la lengua, la corrupción y los abusos del poder.
Los grupos ya no tienen miedo de expresarse en total libertad y de buscar cada uno su estilo y sello personal. Desde los más suaves hasta los ultra pesados, están madurando como músicos y merecen ser oídos y respetados. De todos modos están tan decididos que no vienen a pedirle permiso a nadie.
El rock nica es un verdadero movimiento juvenil, una subcultura que crece y crece a pesar de que algunos medios prefieren cerrar los ojos ante este fenómeno socio -musical- generacional. El rock nica se viene abriendo paso y ya nada ni nadie lo puede parar.
UN WOODSTOCK A LO NICA
El sábado pasado se realizo el IV Concierto de Rock Vida y Esperanza en Homenaje al Che Guevara en el campus del Cipres, al cual concurrieron unos 1,200 jóvenes. Se presentaron, Cripta, Neurosis, División Urbana, Marea Roja, Luz y Sombra, Almas, La Calle y un grupo del Salvador. Aquí Entre Nos, aprovechó la ocasión para hablar con algunos de los grupos y así podértelos presentar.