Reflexiones sobre elecciones aquí y allá

Carlos Chamorro

Opinar sobre política es difícil porque no nos gustan las opiniones diferentes a las nuestras. Pero de eso trata la democracia. Es indudable que el sistema ha entrado en crisis en los EE.UU. aunque, a la verdad, el problema no es nada nuevo, como lo señala el eminente especialista en la materia Akhil Reed, de la Universidad de Yale. Es un sistema creado por James Madison para ayudar a los estados esclavistas desde 1778.

El primer beneficiado fue el mismo Thomas Jefferson, de Virginia, que derrotó en 1800 a John Adams, de Massachussetts. Más tarde, en 1888 Grover Cleveland gana el voto popular pero pierde en el Colegio Electoral ante Benjamin Harrison.

Crisis electoral que refleja una honda división entre el electorado de Norteamérica por una gran cantidad de asuntos: Cuba, racismo, aborto, gays, género, etc.

Aunque todo se puede reducir a una sola cosa o causa: los demócratas están por los menos afortunados sean éstos negros, gays, mujeres, ancianos, inmigrantes; y los republicanos por los más afortunados a quienes han prometido reducir impuestos. En una reciente encuesta a directores de empresa, una enorme mayoría que se acercaba al 90% apoyaba al candidato republicano.

Nadie discute, sin embargo, la gran prosperidad de que goza ese país. La gran pregunta es si serán capaces los republicanos reduciendo los impuestos, no digamos de superar, sino por lo menos mantener esa misma tendencia. Veremos.

Y aquí, pasadas las primeras impresiones positivas y negativas de los respectivos contendientes, habrá que esperar qué hacen los sandinistas, sobre todo, en Managua por aquello que no es lo mismo verla venir…

Lo importante es mantener el equilibrio, que es lo que explicaba precisamente el pacto libero-sandinista, en parte, al menos. Aunque ahora tal vez al recomponerse las fuerzas antagónicas el pacto pudiera ser de otro signo, o sea vuelta a las paralelas.

Por otro lado, es de esperar –aunque a decir verdad los signos hasta ahora no son muy alentadores– que el Frente adopte una actitud menos belicosa si realmente quiere sobrevivir en un mundo polarizado no tanto ideológico cuanto teológicamente. O sea, otra vez Oriente-Occidente pero, como lo predijera hace algunos años el Prof. Samuel Huntington, de Harvard: El Islam vs La Fenecida URSS.

Todo parece indicar que el FSLN tiende a apuntarse al contendiente menos indicado, al menos para nosotros, que pertenecemos a Occidente por religión y cultura. Lo demás sería negar la propia identidad, aunque en el caso concreto del conflicto Israel-Palestinos se busque una solución –la única aceptable–, beneficiosa para ambas partes. En este sentido, el nuevo alcalde de Managua, hombre inteligente y conciliador, puede ayudar mucho hasta como un valor simbólico aparte de su propio y muy valioso aporte. Así lo veo yo.

* El autor es analista político.  

Editorial
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