- Recorrieron varios kilómetros para llevar el mensaje de Cristo a campesinos ticos
Lesbia E. Aguilera Carrión/Especial para LA [email protected]
ASERRI, COSTA RICA.- Aproximadamente un centenar de personas entregaron su vida a Cristo, durante la visita de un grupo de misioneros nicaragüenses que viajamos a lugares remotos de la vecina República de Costa Rica, para llevar auxilio espiritual a dicha población.
El grupo de Misioneros del “Centro Cristiano Renovación” y de la Iglesia “Jesús es mi esperanza” fueron invitados por el ministerio “Cristo para la ciudad”, recorrieron caminos muy accidentados durante varias horas para llegar a su destino.
En nuestro viaje pudimos contemplar a una joven madre cortadora de café llevando a su pequeño hijo dentro del canasto y poco a poco lo cubría con los frutos.
Para poder llegar a las comunidades Vuelta de Jorco, Los Santos y Los Ángeles se necesitó dos horas de viaje saliendo de la capital.
En cada hogar donde llegábamos predicamos las buenas nuevas de salvación, orábamos por la familia y les invitamos a congregarse a una iglesia cristiana.
En estas comarcas la palabra robo y desconfianza, están borradas del diccionario ya que los pobladores no tienen que temer dejar sus casas solas mientras van a sus labores. Dejan las llaves pegadas en la cerraduras de sus viviendas, no existen verjas de hierro que protejan las ventanas y puertas, según nuestras observaciones.
En cada casa que visitábamos durante los diez días de misión, éramos recibidos con un café al estilo tico y una pieza de pan o fresco en muchos lugares como muestra de la amabilidad de la gente, éramos invitados a pasar a cada casa, a pesar de ser desconocidos, tanto así es la seguridad en la zona.