Frank GarcíaColaboración [email protected]
Un proyecto de validación de dos especies forestales y diversos cultivos agrícolas, para reactivar la estructura física, química y biológica de suelos considerados como marginales, se está desarrollando en la mina El Limón, en León.
Daniel Goffaux, vicepresidente de operaciones de Tritón Minera, empresa que opera la mina El Limón y que ejecuta el proyecto, explicó que en su caso tratan recuperar un área de 38 hectáreas afectadas por la minería.
Estas incluyen los clausurados tajos Norte y Sur, Santa Pancha y La Tigra, en el departamento de León.
Hasta hoy se han sembrado aproximadamente 6,000 árboles de muchas especies forestales. Se han sembrado unas 20 manzanas de cultivos como frijol cannavalia, naranja dulce, plátano, pitahaya, tomates, maíz, frijol, pipián, entre otros cultivos.
Según Goffaux, el esfuerzo que realiza la empresa en favor del medio ambiente tiene su origen en un nuevo paradigma mundial en la prevención de los recursos naturales.
“La empresa busca alternativas laborales para nuestros trabajadores, una de ellas es la agricultura para el abastecimiento local y la comercialización de sus cosechas”.
El proyecto agrícola de las viejas presas, donde se almacenaban los desechos generados por el procesamiento del oro, de acuerdo con Goffaux, tiene una connotación social, porque cuando éstas alcancen su mayor potencial de rendimiento en los próximos tres años, pasarán a manos de los trabajadores de la mina para su administración.
SUELOS NO SON FERTILES
A pesar que la estructura de los suelos en las presas agrícolas no presentan las bondades de alta fertilidad, todos los cultivos agrícolas y especies forestales se desarrollan en óptimas condiciones, como si se tratase de suelos francos, señala el entrevistado.
Ahí se pueden encontrar árboles de leucaena y madero negro de hasta cinco metros de altura, predominan en el microsistema que se establece en las áreas.
“El proyecto es un éxito”, reflexiona Goffaux, con éste se demuestra que si hay voluntad y existe la racionalidad, se puede establecer un equilibrio entre la minería, el medio ambiente y los seres humanos.
RECURSOS NATURALES SUFREN DETERIORO
El deterioro al medio ambiente es notorio en todo el territorio nacional. Lo observamos en Bosawás, Chinandega, Rivas, la Costa Atlántica, Matagalpa, entre otros. Los agentes de deterioro son muchos, pero muy pocos los que buscan cómo revertir ese daño.
– Una interrogante formulada por los expertos es el lograr saber ¿si es la minería compatible con un desarrollo sostenible? Las opiniones son extremas y diversas: para unos la minería es considerada como una fuente perjudicial para el medio ambiente, sobre todo cuando extrae mineral a tajo abierto (aperturas de hoyos circulares en la tierra) y se arrojan los desechos del procesamiento de éste en las cuencas.
– En cambio, para otros existe la opción de un equilibrio entre la minería responsable y la naturaleza; sin embargo, oscilar entre esa ponderación llevó a un cambio de pensamiento sobre la preservación del ecosistema.