- Ex miembros de los “Come-muertos” aseguran que hay un grupo de adolescentes del reparto Schick que utiliza el temido nombre, pero no son los originales
Amalia Morales [email protected]
Alrededor del funesto nombre de “Come-muertos” giró la vida de muchos adolescentes del Reparto Schick, que hoy contra corriente, quieren regenerarse.
Con exactitud esa pandilla, que se volvería un referente de la inseguridad ciudadana en la capital, nació en 1994, recuerda Eugenio Moreno, ex miembro de los “Come-muertos” que recién salió de prisión.
Eugenio Moreno tiene ahora 21 años. Cuando entró a la banda tenía 15. Esa era la edad de la mayoría de los integrantes de los “Come-muertos”, que lograron ese nombre por organizar sus fechorías en el cementerio que está al final del Reparto Schick. La pandilla llegó a estar constituida hasta por 150 muchachos.
Del peligroso y sangriento juego de enfrentamientos con bandas aledañas como “Los Rampleros” y “Los Cancheros”, los “Come- muertos” se lanzaron a delinquir.
Moreno dice que la banda entera no salía a robar, pero sí lo hacían algunos pequeños grupos. En su caso, confiesa que empezó a robar más que por mantener vicios de drogas, porque quería vestirse bien. Por ese tipo de delitos estuvo varias veces preso.
NUEVA PANDILLA CON IGUAL NOMBRE
“Los que andan ahora son chavalitos, pero esos no son los ´Come-muertos´”, dice Moreno, respecto a la noticia de que esa banda todavía azota al barrio y a la ciudadanía.
Hoy la banda está desintegrada, aseguran varios de sus ex miembros. Su disgregación no fue casual. Una parte de ellos están encarcelados, algunos están prófugos de la justicia. Otros maduraron y tienen hijos, por eso quieren regenerarse.
RECIBIERON CURSOS
Para su regeneración es clave el apoyo de sus familias y de las instituciones. Félix García, otro ex “come-muertos”, dice que siempre ha contado con el respaldo de su familia, pero ahora demandan respaldo de instituciones.
Desde que decidieron regenerarse han surgido muchos ofrecimientos para ellos, pero pocos se han concretizado.
El año pasado, el Gobierno a través de la Secretaría de Acción Social (SAS) y de Instituto Nacional Tecnológico (INATEC), otorgó becas para carreras técnicas a varios de ellos. Félix García, por ejemplo, recibió cursos de computación y contabilidad.
Algunos se graduaron de técnicos básicos y medios en mecánica. De los que fueron beneficiados sólo uno fue colocado en una empresa. El resto deambula o se dedica a otras actividades. En el caso de Félix García es vendedor ambulante de cosméticos y bisuterías.
DESEMPLEO LOS AFECTA
Moreno por ahora está desempleado. En la misma situación se encuentra García.
Félix García denuncia que hay personas e instituciones que les han ofrecido cosas y luego han desaparecido.
Con otras organizaciones ha ocurrido lo mismo. “Hay gente que recibe un tumbo de luz (mucho dinero) a costa de nosotros y aquí nunca vemos nada”, dice García con cierto resentimiento.
En la actualidad la Iglesia Católica está trabajando con ellos, asimismo el centro de salud del reparto donde reciben charlas sobre diferentes temáticas como salud reproductiva y autoestima.