- Ahorrantes de Occidente exigen la entrega de sus depósitos frente a sucursal
Carol Munguía – [email protected]
CHINANDEGA.- Fue un asalto. Es el comentario generalizado de los cuentahabientes de la sucursal del Banco del Café, quienes se reunieron ayer frente a las instalaciones físicas de la institución bancaria, buscando promover la entrega de sus ahorros.
Para el licenciado Javier Espinosa, coordinador del Organismo No gubernamental “CHINALTLAN”, el cierre de las operaciones en el banco es la paralización total de casi 30 proyectos productivos y sociales que se impulsan en esta zona occidental.
“Entre dos y tres mil personas están siendo afectadas con este inoportuno anuncio, porque significa la quiebra para muchos ahorrantes, algunos jubilados, otros comerciantes y empresarios y en fin la gama de clientes que confiaron en la credibilidad de la banca”, dijo Silverio Mayorga.
Los afectados se están organizando para viajar a Managua a respaldar a las comisiones de cuentahabientes.
Gerardo Benavides, es otro de los afectados. “Para mí es una sorpresa amanecer y que tranquilamente digan que el banco quebró y que no existe respaldo. La semana pasada estuvieron recibiendo dinero y ahora nos dicen que el dinero quedó congelado y las oficinas están totalmente cerradas”, aseguró.
En este momento no existe ninguna comunicación entre la sucursal y sus ahorrantes y esto es motivo de preocupación para las más de cincuenta personas que se reunieron en la tarde frente al Bancafé.
La comerciante Elda Chavarria, dijo que es increíble lo que está ocurriendo en Nicaragua y pidió al pueblo de Chinandega apoyar esta jornada de protesta, la que comenzarán frente a las sucursales del Banpro, Bancentro, Banco de Finanzas y Banco Mercantil.
“No puedo creer que perdamos este dinero que con tanto sacrificio nos ha costado reunir para futuros proyectos, esto es un asalto”, dijo la mujer consternada con la situación.
La cuentahabiente opinó que si el Gobierno asegura que no hay respaldo para ningún banco, lo mejor es que todos saquemos el dinero de las sucursales para que no les ocurra lo que a nosotros”.