Moisés Martínez – Especial para LA [email protected]
Caras molestas, preguntas sin respuestas y mucha preocupación en los rostros de los clientes, fue lo que constató un equipo de LA PRENSA en un recorrido por diferentes sucursales del Bancafé, después que la Superintendencia de Bancos anunció la quiebra de la entidad financiera y solicitó su liquidación forzosa por la vía judicial.
En la sucursal del Mercado Oriental, un rótulo pegado en la puerta del banco avisando que el local estaría cerrado hasta nuevo aviso, era la única información que obtenían las personas que solicitaban noticias sobre su dinero.
Una de esas personas era Eira Vargas, quien llegó a retirar su dinero en vista de la situación del banco, pero no le dieron respuesta a su solicitud. “He estado toda la mañana esperando, a ver si me dicen algo, pero no me han querido atender”, expresó.
En el interior del lugar se notaba el constante movimiento de los empleados, pero éstos se negaron a brindar información. A los usuarios sólo se les decía que se presentaran el martes a la Casa Matriz del banco para resolverles su situación.
Apolonio Mercado, quien dijo tener una cuenta de 15 mil córdobas, se mostró muy preocupado por la situación. “Nos están remitiendo a la sede central, no sé qué voy a hacer ahora, aquí no nos dicen nada”, expresó.
El vigilante del banco, Raúl Cuadra, dijo que por órdenes superiores no se podía atender a nadie bajo “ninguna circunstancia”.
Pese a la calma en el lugar, una patrulla estaba aparcada en la acera. “Nos están movilizando por la posibilidad de cualquier disturbio, pero la situación está tranquila”, dijo un oficial.
En la sucursal de Metrocentro, mientras tanto, la situación era similar. Puertas cerradas, cero información y empleados del banco corriendo de un lado a otro sin informar nada a nadie.