- Mandatarios se comprometen a
solucionar problemas de la infancia
Panamá – ACAN-EFE
Los jefes de Estado y de Gobierno de Centroamérica aprobaron la Declaración de Panamá en medio de una tensa discusión de varios gobernantes originada por una resolución condena al terrorismo de ETA en España.
Con anterioridad a la aprobación del documento final de la Décima Cumbre Iberoamericana, todos los mandatarios expusieron la dramática situación por la que pasan los niños y adolescentes, tema de debate de esta reunión.
Los gobernantes reconocieron que la pobreza y la situación económica de algunos países de la región son los principales escollos para lograr la consecución de los derechos de los menores.
Uno de los principales retos adoptados es conseguir antes del 2005 que todos los niños tengan acceso a una educación inicial temprana, y que sea gratuita y obligatoria la primaria, así como promover el uso de la tecnología de la información y el desarrollo de programas informáticos.
También acordaron fortalecer los programas de seguridad alimentaria y disminuir al menos en la mitad la mortalidad materna antes de 2010.
También se pide que se instrumentalicen estrategias y programas dirigidos a los niños que trabajan en las calles o están abandonados.
La sesión plenaria de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno se alargó en exceso cuando se expuso una declaración anexa que condena el terrorismo de ETA en España, que fue aprobada por todos los países excepto Cuba, que se “desasoció” de la misma, en palabras del canciller cubano, Felipe Pérez Roque.
En una imagen insólita, el presidente cubano, Fidel Castro, cedió la palabra a su canciller, quien reiteró como hiciera el viernes ante la prensa, que el texto de la resolución es “insuficiente, incompleto y selectivo”.
Los presidentes cubano y el de El Salvador, Francisco Flores, se enfrascaron posteriormente en una agria discusión después de que el primero denunciara que ciudadanos salvadoreños y guatemaltecos impulsados por el anticastrista Luis Posada Carriles cometieron actos de terrorismo contra Cuba.
En su réplica, Flores dijo que su propuesta de condena al terrorismo “no pretende ser excluyente”, expresó su indignación por las acusaciones de Castro contra su país y denunció la intervención de Cuba en la guerra interna de El Salvador (1980-1992).
El presidente mexicano, Ernesto Zedillo, terció en la discusión al afirmar que en el texto propuesto “no hay exclusión” de ningún grupo y sí una “razón humana fundamental” para solidarizarse con España.
El presidente del Ejecutivo español, José María Aznar, agradeció la solidaridad con España expresada “por todos los jefes de Estado y gobiernos democráticos de Iberoamérica” al mostrar éstos su apoyo de la declaración contra el terrorismo de ETA, intervención que puso el fin del debate sobre este asunto.
Por otra parte, la mayoría de los Jefes de Estado felicitaron al Rey de España por sus 25 años al frente de la Corona así como al presidente Zedillo, quien dejará el poder el uno de diciembre próximo.
Al dar por concluida la declaración, la presidenta de Panamá, Mireya Moscoso, como anfitriona, dijo que el documento final trae “fe y esperanza” a los iberoamericanos, y que espera que se “haga realidad”.