Janelys Carrillo [email protected]
Un supuesto plan para matarlos, organizado por Daniel Ortega Saavedra y Dionisio Marenco, denunciaron ante los tribunales de justicia el ex director de Radio Ya, Carlos Guadamuz y Miguel Angel Casco, ambos disidentes del Frente Sandinista.
La denuncia por los delitos de amenazas de muerte y usurpación de dominio privado fue interpuesta el miércoles ante el Juzgado Séptimo Local del Crimen de Managua, instancia que procedería a citar a Ortega y Marenco, una vez que tenga conocimiento de la ubicación de sus domicilios.
Silvio Mora, vocero del FSLN, rechazó los cargos formulados contra los dirigentes sandinistas por “injuriosas y calumniosas” y agregó que “ninguno de los sandinistas de corazón queremos que mueran, sino que vivan y se alimenten de su derrota”.
“Esto es propaganda política, son unos fracasados, tiran lodo, no ha terminado su campaña… Quiero decirle a Casco que a pesar de ser religioso tiene doble moral, que renuncie a la curul que le deja cinco mil dólares mensuales y que aprovecha para tráfico de influencias”, agregó Mora.
Una denuncia presentada el 31 de octubre ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), respalda las acusaciones de Guadamuz y Casco, y refiere que el supuesto plan para eliminarlos incluye a la diputada Mónica Baltodano.
En el escrito los denunciantes detallan que en una reunión realizada en casa de Tomás Borge y a la que asistió Casco -cuando era miembro de la Dirección Nacional del FSLN-, Marenco dijo que juraba que Radio Ya no regresaría jamás a las manos de Guadamuz y que quien lo mataba era él.
Casco refirió que el cinco de agosto en las cercanías de la estatua de Montoya, cinco sujetos bajaron de un vehículo y en presencia de una persona de su confianza, cuyo nombre se reserva por ahora, dijeron que Guadamuz, Casco y Baltodano le están dando muchos problemas al FSLN.
El ex empresario radial también menciona la realización de una serie de llamadas telefónicas anónimas que lo amenazan de muerte, una de las que advertía que si el FSLN perdía las elecciones municipales de Managua, él sería el responsable y al primero que le pasarían la cuenta sería a Casco.