En sus campañas electorales, todos los candidatos coincidieron en la necesidad de que la Alcaldía cuente con un banco de tierras, tanto para planificar el crecimiento de la ciudad, como para ubicar a las familias que por razones de fuerza mayor deberán abandonar los actuales lotes que ocupan, una vez que comiencen a ordenarse los asentamientos.
La Alcaldía de Managua ya no cuenta con una sola pulgada de tierra para este fin. Lo único que posee la Comuna son las áreas comunales y áreas verdes de los repartos, que no son para viviendas, sino para áreas de recreación de estos barrios.
“Cuando la Alcaldía adquirió Nueva Vida, para dar respuesta a las necesidades de las familias afectadas por el Huracán Mitch, estas tierras fueron compradas a personas particulares”, señaló Gerald Spentzke, director de Urbanismo de la Alcaldía de Managua.
Para dar respuesta a la problemática de viviendas, la Alcaldía tiene que ir al mercado de la oferta y demanda de tierras, donde deberá competir con el sector privado.
Con relación al ordenamiento urbano, el alcalde electo Herty Lewites prometió destinar de manera estratégica zonas de la ciudad para el funcionamiento de las instituciones públicas y financieras, así como para actividades comerciales, educativas y de residencia.
MANAGUA DEBE CRECER HACIA EL ESTE
Las zonas de expansión de la ciudad establecidas a raíz de la formulación del Plan General de Desarrollo Municipal son hacia el este de la capital.
“El PGDM propondrá que el crecimiento en materia de población principalmente se dirija a otros centros poblados fuera del Municipio de Managua, o sea incentivar el desarrollo de centros poblados intermedios como Mateare, Ticuantepe, Veracruz, Nindirí y Tipitapa, de manera que sean atractivos para que la gente”, propone Spentzke.
Eso significa que en esos centros poblados deberá crearse la infraestructura necesaria para que la gente pueda vivir allá.