- La curación de enfermedades con métodos naturales se expande y una de sus razones es porque es una opción para quienes por falta de dinero no pueden adquirir medicamentos tradicionales
Leopoldo Arias – Corresponsal [email protected]
Masaya.- Los médicos naturistas o curanderos como se les conoce popularmente, rescatan la medicina indígena pre-colombina, la que a través de su práctica propagan en esta cabecera departamental, Nandaime, ciudades aledañas de Carazo como Diriamba, San Marcos, Masatepe y el norte del país.
La sanación por medio de plantas con bondades curativas fue incursionada en esta zona por el sacerdote jesuita, Renato Roque, quien preparó en esta práctica a un grupo de seis pobladores, quienes se dedican a difundir las bondades de la medicina alternativa.
El costo promedio de las consultas, oscila entre 40 y 50 córdobas, lo que deben complementarse con la aplicación de pomadas preparadas, a base de plantas y té medicinal. Los ungüentos tienen un valor de 200 córdobas aproximadamente.
w De carpintero a naturista
Entre muchos que han encontrado vocación en esta ciencia, se destaca Jesús Mercado Calero, quien abandonó su oficio de carpintero y albañil para dedicarse a la medicina naturista.
La vocación la descubrió tras ser sanado de una infección renal por el Jesuita Roque, la misma que por varios años fue sometido a tratamientos farmacéuticos.
La experiencia lo motivó a documentarse en libros de medicina naturista, incursionando en factores elementales en el estudio de esta rama como los diferentes tipos de plantas medicinales.
Mercado Calero asegura que en el seno de su familia practica sus conocimientos. ‘’Mi esposa sufría de severo sangrado vaginal, estuvo internada en hospitales, pero no mejoró, por lo que decidimos intentar sanarla con la medicina naturista, por medio de orinoterapia que consiste en ingerir orina y té de plantas curativas’’, explica.
MEXICO POLIFACETICO
Bladimir Blas es el presidente del Comité Comunal de “La Sabanita”, Masatepe, es un pequeño productor, trabajó como chofer y es también compositor de música cristiana.
En su casa tiene un huerto de plantas medicinales, que cultiva con financiamiento de la Red del Medio Ambiente (REMA), cuya sede está en Masaya.
Entre las variedades de plantas medicinales figuran el boldo, la que según Blas combate parásitos como la Solitaria o Tenia; Estufiate, que funciona como antibiótico, Oroz Azul como desinflamatorio y analgésico. El Tilo que es antibacteriano, el Chicaria o culantro, Escalera, Tintura de Valeriana y Eneldo.
Otras como La Ruda, Ajenjo, Yerba Buena de Pepermín, Diente de León, Uña de Gato, Escalero, utilizan, entre otras 15 variedades más de plantas medicinales existentes en la flora nacional.
“La cura para los campesinos a través de plantas es de gran beneficio para ellos porque debido a su pobreza no pueden ir al Centro de Salud o clínica privada”, dice, Mercado.
CAPACITACIONES ORIENTALES
El médico naturista japonés, Hatón Hinos, enseñó al grupo de capacitados de “Las Sabanitas”, a utilizar placas epidemiológicas y energía corporal, tomando la palma de la mano del enfermo.
– A través del tacto, ellos identifican las zonas del cuerpo donde deben colocar paquetes pequeños de líquido extraído de hojas y cáscaras de plantas medicinales.
– Don Bladimir Blas, don Jesús Mercado Calero, Denis Fariña Ruiz, Mateo García, Nelly y Dionisio Cerda, trabajan en función de las enseñanzas del médico de origen oriental.
– Como contribución a la sociedad, en Masatepe son atendidos gratuitamente los miembros del Club de Ancianos de San Marcos, en el lugar conocido como ‘’Los Quinchos Barriletes’’.