Las casitas de madera de Carlos Alberto López han trascendido nuestras fronteras, exportándose a Panamá, Costa Rica, El Salvador y otros países.

Las casitas de madera de Carlos Alberto López

Orlando [email protected] A sus 20 años, Carlos Alberto López es todo un pequeño empresario con grandes sueños. Estudia el II año de Derecho en la Universidad Politécnica de Nicaragua y a la vez administra el taller de artesanías que desde hace cuatro años instaló en su casa. Tenía 16 años cuando empezó a armar las […]

Orlando [email protected]

A sus 20 años, Carlos Alberto López es todo un pequeño empresario con grandes sueños. Estudia el II año de Derecho en la Universidad Politécnica de Nicaragua y a la vez administra el taller de artesanías que desde hace cuatro años instaló en su casa.

Tenía 16 años cuando empezó a armar las primeras casitas de madera que poco a poco fueron ganando aceptación entre los visitantes de su natal San Juan de Oriente. Al principio las casitas eran un poco rústicas, pero con el tiempo logró comprar un torno especial para elaborar las pequeñas piezas que elaboraba a mano, lo mismo que una sierra circular y una lijadora de motor, con lo que dio un salto de calidad en sus trabajos, que ahora se nota en el acabado de las piezas que ofrece al público.

Al igual que la mayoría de los habitantes de este laborioso pueblo, López montó su taller con la ayuda de varios miembros de su familia, entre ellos su esposa, que elabora las figuritas de barro que adornan los diferentes modelos de casitas de cedro, entre ellos: perritos, palomitas, plantitas, arbolitos navideños, maceteras y otros pequeños detalles decorativos.

Variedad de estilos

Las minúsculas tejas de barro que cubren el techo de las casitas las elabora su abuelo, quien con la ayuda de su hermana y otra hija, le dan la forma ovalada a las pequeñas piezas del futuro tejado. Entre los estilos que más se fabrican en este taller se encuentran los muy gustados corredores chontaleños, el doble balcón colonial, las aletas y las jardineras.

Las casitas de madera de Carlos Alberto López han trascendido nuestras fronteras, pues desde hace algún tiempo se exportan a Panamá, Costa Rica, El Salvador y otros países, donde el público las acepta como una pieza de artesanía representativa del ingenio nicaragüense.

Por el momento, cuatro artesanos trabajan horas extras para cumplir con un importante pedido del exterior, pero después de este compromiso seguirán produciendo las seis docenas de casas de diferentes estilos que normalmente elaboran por semana. Sin embargo, López manifestó un sentir que ya es generalizado entre los artesanos de San Juan de Oriente: “El negocio está un poco malo por la poca promoción del turismo; sería bueno que el gobierno se preocupara por promocionar a San Juan de Oriente como la cuna del arte precolombino y como un destino turístico importante cerca de la capital”.

El taller de López está ubicado del Calvario 150 varas al este, en casa de la profesora Luisa Cano.  

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