- Pide sobreseer a cinco acusados
Janelys Carrillo Barrios [email protected]
El abogado Orlando Corrales Mejía planteó a la Jueza Segundo de Distrito del Crimen de Managua, Ileana Pérez, que el juicio promovido por Mario Tijerino Zeledón contra Servicios Marítimos y Navieros (Semar), y directivos del Banco de Finanzas (BDF), es un problema “de naturaleza civil”, que fue llevado a la vía criminal como un “mecanismo de presión”.
Corrales Mejía es el abogado defensor de los señores William Graham, Rodrigo Reyes y Mario Cardenal, miembros de la junta directiva del BDF, quienes reclaman el supuesto abuso de Javier Lacayo, representante legal de Tijerino Zeledón, por incluirlos en la acusación sin haber sido autorizado por el presunto afectado.
En un escrito presentado el seis de noviembre pasado, el abogado defensor argumentó que el juicio a Semar es de competencia civil y no penal, razón por la cual la judicial debe sobreseer definitivamente a sus clientes, así como a Armando Téllez Mejía y César y Julio Delgadillo, también acusados por Tijerino.
ERA NUESTRA
Graham, Reyes, Cardenal, Mejía y los Delgadillo, fueron acusados por los delitos de estafa e instigación para delinquir, por Tijerino Zeledón, porque supuestamente se apropiaron de un cargamento de azúcar que estaba embodegado en el Ingenio Montelimar.
“Lo que el BDF ha hecho es hacer valer sus derechos de retirar un azúcar de las bodegas del ingenio Montelimar que nos fue dado en garantía de pago por un préstamo otorgado a Montelimar… no hemos actuado jamás fuera de la ley, sino en estricto apego a ella”, declararon los acusados en su oportunidad.
Para Corrales, “estamos en presencia de un problema de naturaleza civil que se plantea entre Agroindustrial Montelimar y el acusador para cuya resolución de manera inadecuada se está utilizando como mecanismo de presión la vía represiva que significan las denuncias o acusaciones criminales”.
PRECEDENTES
“Se está convirtiendo en una mala costumbre el que créditos mal garantizados u otros problemas de naturaleza civil, se llevan temerariamente por la vía penal”, dijo.
El jurista explica que de ninguna manera sus defendidos pudieron haber engañado a Tijerino Zeledón pues ni lo conocen ni han tenido relación alguna con él, es decir, que el elemento esencial del engaño para constituir el delito de estafa no se ha producido y por tanto es inexistente.
Finalmente, explica que el azúcar legalmente embargado por decreto del Juzgado Primero para lo Civil de Managua, es de exclusiva propiedad del BDF que gestionó judicial y oportunamente para evitar que ese bien fuese sustraído.
MALA COSTUMBRE
El escrito señala que “se inventan todo tipo de colusiones que nunca se demuestran y que dañan irremediablemente el prestigio, honor y reputación de personas naturales y jurídicas”.