- Vendedor de agua víctima de irresponsable taxista
Juan Ignacio Rosales [email protected]
Con ambos pies quebrados resultó José Bismarck Rostrán Mejía (31), luego que un taxista le pasara con las llantas de su vehículo sobre sus extremidades inferiores para después darse a la fuga.
Rostrán Mejía, quien se dedica a vender agua helada, dijo que “estaba trabajando a una cuadra del cine González cuando vi que se acercaba un taxi Lada, de color crema, a una velocidad moderada, pero al pasar cerca de donde yo estaba no calculó bien y me pasó sobre los pies”.
“Desgraciadamente no pude anotar las placas que llevaba porque el taxista, al ver lo que me había hecho, aceleró y se dio a la fuga. Yo me quedé en el suelo llorando por el tremendo dolor que me causaban las quebraduras”, añadió.
Tras el accidente a eso de las nueve de la mañana del pasado martes, Rostrán Mejía buscó refugio. “Tuve que arrastrarme hasta llegar cerca del Colegio Bautista porque desde hace cuatro años vivo en la calle”, explicó.
“A eso de las seis de la tarde, una señora a quien le agradezco mucho, al verme en el estado en que me encontraba me dijo que me iba a mandar al hospital en un taxi, pero en ese momento llegó un vecino de ella, a quien también le agradezco, y me trajo al hospital”.
Rostrán Mejía ahora se encuentra ingresado en el Hospital Escuela Roberto Calderón Gutiérrez. Dijo ser originario de Estelí y carecer de familiares, pues su madre y su padre fallecieron.
“Desde entonces mi casa es la calle”, dijo el desafortunado vendedor.