- Es posible que en EE.UU. un candidato reciba el mayor número de votos de ciudadanos y que, a la vez, pierda la elección
- Esto se debe al sistema electoral ,en el cual gana quien logre la mayoría de los 538 votos del Colegio Electoral
Eduardo [email protected]
Las llaves del poder en Estados Unidos no están en obtener el voto popular. La clave está en ganar el voto electoral en los Estados “pesos pesados” como California, Nueva York, Texas, la Florida, Pennsylvania, Illinois, Ohio, Michigan y Nueva Jersey, explica el canciller nicaragüense, Francisco Aguirre Sacasa.
A juicio de Aguirre Sacasa, quien ha vivido alrededor de cincuenta años en Estados Unidos, el vicepresidente demócrata Al Gore podría llegar a ganar en los Estados “pesos pesados” y alzarse con la Presidencia de Estados Unidos a pesar que el republicano George W. Bush obtenga un mayor número de votos en la Unión Americana.
VOTOS ELECTORALES Y VOTO POPULAR
“En Estados Unidos el presidente y vicepresidente no son electos por el voto popular (directo). Son electos por electores. Cada Estado tiene un cierto número de electores conforme a su tamaño y población”, explica Aguirre Sacasa en entrevista con LA PRENSA.
Los más importantes son en orden de relevancia: California (54 electores), Nueva York (33), Texas (32), Florida (25), Pennsylvania (23), Illinois (22), Ohio (21), Michigan (18), Nueva Jersey (15), Virginia (13) y Georgia (13).
Para ganar hay que obtener 270 votos electorales, es decir, una simple mayoría del total de 538 electores. Es más importante el voto electoral que el voto popular. El candidato que obtiene más votos populares en un Estado gana todos los votos electorales correspondientes al mismo.
Los que depositan el voto son el llamado Colegio Electoral.
Hoy se elegirán en EE.UU. los 435 diputados de la Cámara de Representantes, 33 senadores y 11 gobernadores de Estado.
“Hasta el momento los demócratas han cohabitado con los republicanos. Creo que el Senado continuará en las manos de los republicanos. Sin embargo, podrían perder la mayoría en la Cámara de Representantes. No creo que sean derrotados (los republicanos) en la batalla por los gobernadores”, estima Aguirre Sacasa.
A su juicio, éstos son unos de los comicios más reñidos de la historia contemporánea de Estados Unidos (al menos desde 1960, cuando John F. Kennedy derrotó a Richard Nixon), a pesar que este país se encuentra bajo bonanza económica, como la única superpotencia y que el desempleo ha disminuido al igual que la inflación y la criminalidad.
Irónicamente, esta bonanza no le da las llaves de la victoria al Partido Demócrata. “Si Gore gana en Pensylvannia, Florida y en Virginia, Bush queda condenado salvo una inesperada victoria suya en California”, apunta Aguirre Sacasa.
LOS “CAMPOS DE BATALLA”
Uno de los “campos de batalla” electoral más importante es Florida, con 25 votos electorales, un estado con una gran comunidad de nicas.
“Al inicio de la campaña se creía que ganaría Bush en Florida. La ventaja que tenía Bush es que su hermano Jeb es el gobernador de Florida. Igualmente, se pensaba que California y Nueva York eran de Gore, mientras Tejas era de Bush. Pero ahora Gore está derrotando a Bush en Florida”, dijo el ex embajador nicaragüense en Washington.
Expone la razón:
“Demográficamente, Florida es una miniatura de Estados Unidos: tiene a los grupos de derecha que son los blancos al norte del estado; una comunidad hispanoamericana muy grande en el Sur y una gran cantidad de retirados de Nueva York con antecedentes muy liberales. Uno de los temas de más choques en la campaña son los programas de previsión social de EE.UU. para los ancianos, entonces Gore ha tratado de proyectar a Bush como una persona que tratará de debilitar esos beneficios a los ancianos, lo que ha tenido cierta resonancia en Florida”, apunta Aguirre Sacasa.
Y sentencia: “Si Gore gana los 25 votos electorales de Florida y si en Pensylvannia también se impone Gore, le gana la contienda a Bush. En ese momento a Bush la aritmética lo condena porque habría perdido Nueva York, Florida, Pensylvannia, California e Illinois”.
LAS IRONÍAS DE LA ARITMÉTICA DEL PODER
El sistema de elecciones de Estados Unidos se presta a crueles ironías. En comicios anteriores Ross Perot, candidato del Partido Reformista, ganó 19 millones de votos populares y no obtuvo ningún voto electoral, recuerda Aguirre Sacasa.
“Tres veces en la historia de Estados Unidos -la última vez fue en el año 1888-, el candidato que sacó el mayor número de votos no ganó las elecciones; si eso pasa (ahora) se provoca una mini crisis institucional pero nadie dudaría en la victoria de Gore”, señala.
De hecho, en las dos últimas elecciones norteamericanas el presidente Bill Clinton ha recibido menos de la mitad de los votos de las personas aptas para votar (en 1996, el porcentaje fue del 49.08%), sin embargo un nuevo comodín podría arruinarle la fiesta a Gore.
Se trata de Ralph Nader, candidato presidencial del Partido Verde, quien podría jugar el papel de aguafiestas que Ross Perot jugó para los republicanos, pero esta vez en contra de los demócratas.
“Ralph Nader no obtendrá un solo voto electoral, pero en estados importantes como California, Oregon, Washington y Minnesota, tradicionalmente demócratas, le puede restar suficientes votos a Gore como para darle la victoria a Bush, igual a como lo hizo Ross Perot siendo el beneficiado Clinton en las elecciones pasadas”, advierte Aguirre Sacasa.
¿QUÉ GANARÁ LATINOAMÉRICA?
“Gore no ha mencionado prácticamente a Latinoamérica, mientras que Bush visitó la Universidad Internacional de Florida y pronunció un discurso acerca de Latinoamérica, habló de Cuba, pero también habló de la cooperación y solidaridad como pilar de política externa hacia Latinoamérica. El único que mencionó a Latinoamérica fue Bush en los tres debates presidenciales. Bush es de Tejas donde hay una enorme población hispanoamericana. Bush podría hablar con nosotros en un español tejano-mexicano”, señala Aguirre Sacasa.
Sin embargo, a pesar de ser crucial el voto hispano ninguno de los dos candidatos presidenciales ha situado Latinoamérica en un renglón importante de sus agendas.
El voto hispano
es crucial
w Según el canciller Aguirre Sacasa, hay ocho millones de votantes hispanos inscritos. Votarán alrededor de cien millones de ciudadanos estadounidenses. Si votaran todos los hispanos serían el ocho por ciento. El voto hispano es crucial en California, Nueva York, Tejas y Florida.
w “Los republicanos, debido a que son proyectados y percibidos como antiinmigrantes por el Partido Demócrata, estaban perdiendo al voto hispano, quienes se estaban convirtiendo en un bloque sólidamente demócrata. Pero Al Gore no habla español. George Bush sí habla español y tiene una relación muy fácil con los latinos. Bush podría remontar la ventaja demócrata en los grupos hispanos”, advierte el diplomático nicaragüense.
LA ADMINISTRACION CLINTON Y LATINOAMERICA
– Latinoamérica se ha visto beneficiada por la administración demócrata de Bill Clinton, de la siguiente manera, según el canciller nicaragüense:
– “Obtuvimos un apoyo muy generoso en el período post-Mitch.
– “Nicaragua obtuvo una amnistía migratoria bien importante (NACARA, TPS).
– “Los países latinoamericanos acaban de obtener la ampliación de la Cuenca del Caribe, a pesar que se opusieron a eso las bases del Partido Demócrata, como son los sindicatos. Es una de las razones por las que los hispanos están resentidos con el Partido Demócrata, y por lo cual podrían dejar de apoyar a Gore.
– “México firmó un Tratado de Libre Comercio con EE.UU., lo cual tampoco aprecian los sindicatos norteamericanos”.