Crónica de un viaje accidentado

Presidente del Consejo Supremo perdía la paciencia ante cada problema que encontraba Roberto Orozco B. [email protected] El helicóptero MI-17 de la Fuerza Aérea despegó de Managua ayer a las 8:45 de la mañana para realizar un recorrido en cuatro departamentos de Nicaragua: León, Chinandega, Estelí y Matagalpa. Efectuaríamos, junto al presidente del Consejo Supremo Electoral […]

  • Presidente del Consejo Supremo perdía la paciencia ante cada problema que encontraba

Roberto Orozco B. [email protected]

El helicóptero MI-17 de la Fuerza Aérea despegó de Managua ayer a las 8:45 de la mañana para realizar un recorrido en cuatro departamentos de Nicaragua: León, Chinandega, Estelí y Matagalpa.

Efectuaríamos, junto al presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, un recorrido para valorar el desarrollo de los comicios y lo que encontramos, a la par de un oscilante flujo de votantes, fueron algunos problemas.

El primero: una considerable cantidad de electores estaban confundidos respecto a dónde votar. No sabían la ubicación exacta de su Junta Receptora de Votos (JRV) y muchos hasta se enojaban porque no obtenían una respuesta inmediata. Aunque Rivas minimizó todo el tiempo este problema y, además, llamaba a la población a votar en la JRV de su circunscripción, algunos observadores hicieron ver que se tendría que esperar el final del sufragio para identificar las consecuencias de esa “confusión”.

LO QUE PASO

El primer indicio de que “algo” no marchaba bien, surgió a las 9:48 de la mañana, cuando Rivas llegó al Colegio Manuel Ignacio Lacayo, de León, acompañado de Oscar Somarriba, presidente del Consejo Electoral Departamental (CED), delegados de la Policía y el Ejército y, también, de los periodistas.

La muchacha Jazmina López, observadora por Etica y Transparencia de la JRV número 1040, informó al periodista local Irving Guerrero, que “había confusión entre el electorado”.

“La gente no aparece en los listados oficiales de los padrones electorales distribuidos en las Juntas Receptoras. El Consejo Supremo Electoral promovió esta confusión”, le dijo López a Guerrero, mientras Rivas observaba calladamente.

Cuando terminó, Rivas se dirigió a ella y enérgicamente le llamó la atención, mientras le preguntaba si sabía que estaba violando el Reglamento que rige a los observadores nacionales y extranjeros.

López se intimidó más aún, cuando Rivas ordenó a sus funcionarios que informaran del incidente a Carlos Tünnermann, presidente de esa organización. Luego, Somarriba le pidió a la joven que saliera del recinto, sin que se comunicara esa decisión a Etica y Transparencia y, además, sin que se le diera oportunidad de sustituir allí a la observadora.

CSE ES EL RESPONSABLE

Se llegó a las 10:51 a.m. al Centro Escolar “José Madriz”, donde Mario Hugo Hernández, presidente de la JRV número 0920, confirmó ese mismo problema.

“Sí, hay confusión”, reconoció Somarriba, luego que LA PRENSA le preguntara. “Lo que pasó fue que Enitel se equivocó al momento de distribuir las esquelas de aviso”.

LA PRENSA le hizo ver que Enitel no pudo equivocarse porque los datos que aparecen en la esquela se los suministró el propio CSE.

“Sí, es verdad, tenemos que reconocer que nos equivocamos. Nosotros le enviamos a Enitel un padrón preliminar para la elaboración de esas esquelas y, como no era el oficial, se cometieron errores. Luego se quiso rectificar enviando el padrón correcto, pero en muchos lugares, esta medida fue tardía”, agregó.

Este problema fue reconocido por Rivas, quien aseguró a LA PRENSA que el número de electores afectados por esta equivocación pudo llegar al 10 por ciento del total de votantes, pero que con los avisos a través de los medios, esta cantidad se vería reducida. “A la gente, se le dice que vote en su JRV aunque no aparezca en el padrón electoral”, agregó.

SALTAN LOS PROBLEMAS

El segundo problema: en el Centro de Cómputos Departamental, Rivas se encontró con la protesta de Daniel Bustamante, fiscal departamental de Chinandega por Camino Cristiano.

El reclamo se basaba en otra confusión. Los pobladores de la comunidad El Limonal, en el área rural chinandegana, no iban a acudir a votar porque no sabían dónde hacerlo. Esa comunidad está compuesta por los damnificados del huracán Mitch que fueron desplazados de sus lugares de origen.

Rivas le respondió a Bustamante con una pregunta: “¿Esas personas se verificaron antes? Si lo hicieron, saben dónde votar”. Esto no satisfizo a Bustamante, quien pidió una investigación del caso. “Reclame por los canales respectivos”, le dijo Rivas.  

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