- Policía detuvo y liberó posteriormente a 60 encuestadores
Juan Rodríguez [email protected]
La Policía Nacional detuvo ayer a unos setenta encuestadores (de un total de 150) de la empresa M&R Consultores que se movilizaban en distintos puntos de Managua, para evitar que realizaran una “encuesta a boca de urna” en las afueras de las Juntas Receptoras de Votos (JRV).
Según la Ley Electoral es prohibido cualquier tipo de propaganda política y proselitismo en los recintos de votación o en las inmediaciones de éstos, y en el caso de las encuestas, éstas deberán realizarse como mínimo a doscientos metros de distancia de las Juntas Receptoras de Votos.
Los encuestadores, la mayoría del sexo femenino, crearon confusión en los simpatizantes de los distintos partidos políticos que se dirigían a votar porque creyeron que eran boletas de las que había elaborado el Consejo Supremo Electoral (CSE), y que las andaban personas desconocidas en las calles, no se sabía con qué propósito.
La desorientación y “picardía” de la ciudadanía, provocó una serie de denuncias por los medios de comunicación que desencanó que las patrullas de la Policía detuviera a los trabajadores de M & R, porque supuestamente cometían un “delito electoral”.
Según algunos ciudadanos, los encuestadores se acercaron hasta las filas donde estaban los votantes en los portones de las JRV para hacerles la consulta, y algunas de los nicaragüenses ni siquiera habían hecho el acto de votación.
Las boletas de M & R contenían una bandera a colores y las fotos de los cuatro candidatos municipales para ocupar la Alcaldía de Managua.
Karlota Ordoñez Rayo, una de las personas detenidas, explicó que la encuesta se realizaba después que las personas salían del recinto electoral, y el encuestador consultaba a la persona si quería responder o no.
La encuesta de M & R tenía en las preguntas por ejemplo, la ocupación del encuestado, la edad, su religión; luego haría el mismo escrutinio que había realizado, y una pregunta en la misma encuesta realizaba el razonamiento del porqué había votado por ese candidato.
La encuesta también era secreta, terminada la hoja del encuestado era depositada en una bolsa. Muchas de las mujeres encuestadoras estaban nerviosas tras haber sido detenidas y remitidas a las Estaciones policiales.
La masiva detención provocó que se reunieran de emergencia algunos de los directores del Consejo Supremo Electoral, Ement Lang y el jefe de la Policía de Managua, Carlos Palacios en el Departamento Seis de la Policía para dilucidar el problema suscitado y tras analizar la Ley Electoral, se decidió liberar a las detenidas y que continuaran la encuesta, pero lejos de las JRV.