Francisco Flores, tiene como mejor arma la condición física.

Francisco Flores en pleno ascenso

Hijalmar Padilla [email protected] Ni diez fracturas sufridas en aproximadamente un año lo hacen claudicar. Tampoco a su familia. Francisco Edmundo Flores Aragón, de 15 años de edad, parece haberle entregado el cuerpo y el alma al motocross desde que hace un año lo tomó como disciplina predilecta. Todo empezó como espectador durante los años en […]

Hijalmar Padilla [email protected]

Ni diez fracturas sufridas en aproximadamente un año lo hacen claudicar. Tampoco a su familia.

Francisco Edmundo Flores Aragón, de 15 años de edad, parece haberle entregado el cuerpo y el alma al motocross desde que hace un año lo tomó como disciplina predilecta.

Todo empezó como espectador durante los años en que las batallas sobre dos ruedas tenían como escenario las pistas de “Los Chilamates y Tiscapa”.

“Toda la vida le ha gustado hacer deporte. Siempre ha sido deportista”, dice con orgullo palpable Nora Aragón, madre del personaje que nos ocupa.

Efectivamente, Francisco Flores, como sencillamente se le conoce, es considerado una futura estrella del motociclismo, de modo específico en el motocross.

Un año de estar metido entre los riesgos de esta especialidad motorizada, todavía no le dan tanta pericia para madurar y enseñar su verdadera dentadura.

No obstante, se mira decidido a escuchar, asimilar los consejos y más tarde a decir la verdad en el propio terreno de juego.

Con 87 puntos de ventaja se encuentra a punto de recibir su primer trofeo de Campeón Nacional en la categoría 80 cc Especial.

La única estatuilla que exhibe en la sala de su casa la obtuvo durante el Campeonato de Verano en 1999, tras finalizar en el tercer lugar en esta misma división.

“Pero, vienen otros más”, sostiene Flores. “Es también mi meta ganarle a Pedro Campuzano y después correr en otro nivel, tal vez en Estados Unidos”.

UN MULTIDISCIPLINARIO

Su carrera apenas despega, empero, Flores Aragón parece depararle un promisorio destino deportivo.

Este jovencito trae el deporte en las venas y así lo demuestra su pasado reciente practicando baloncesto, fútbol, natación y tae kwon do.

“Iba a empezar en boxeo en estos días, pero la quebradura me detuvo”, revela este atleta de pura cepa al referirse a una fractura que lo mantendrá con el brazo derecho enyesado por unos 45 días.

“Luché para que se quedará en la natación, pero prefirió el motocross. No nos queda otro camino que apoyarlo de acuerdo a nuestras posibilidades”, agrega Nora Aragón.

Vivir sumergido en el fascinante mundo de la actividad del músculo y el talento, le ha permitido a nuestro Perfil de la Semana, reunir una gran base deportiva con mucha capacidad física.

Por estrategia competitiva corrió las últimas tres fechas en la categoría Pre expertos.

Ciertamente no desentonó logrando en muchas ocasiones poner en aprietos a los enconados pilotos Max Muñoz, Harley Padilla y al incansable Eduardo “Lobito” Gadea.

“Es bien rápido, sin embargo, no es nada del otro mundo. Se le puede ganar”, sentencia sobre Gadea, otro prospecto de la nueva generación que viene surgiendo aceleradamente.

ESENCIA DE UN PROSPECTO

Nora y Francisco, padres de Francisco Flores Jr., por el momento no se pueden quejar del hijo que trajeron al mundo junto a Jahaira y Favelly, sus otros dos retoños que conforman la familia Flores-Aragón.

El ambiente en el que el corredor del futuro respira es de puro aire deportivo.

Un balancín para abdominales, varios juegos de mancuernas y una barra con discos, delatan la pasión que esta promesa del motocross pinolero siente en carne propia por el deporte.

“Nosotros lo admiramos por su disciplina y entrega. Es bien obligado”, señala Nora Aragón.

“Si escogió al motocross no nos queda otra alternativa que apoyarlo y este deporte lo ha beneficiado”, indica el señor Flores.

“Si tiene madera para sobresalir, lo vamos apoyar, pero también a exigirle rendimiento”.

Así como Flores Aragón se perfila como un buen corredor de igual manera se proyecta en el resto de sus obligaciones.

Es un buen estudiante que cursa el noveno grado en el Colegio Americano de Managua, en el que logra promedio académico de 85 puntos y además domina el inglés.

“Me gusta este idioma y la biología”, sostiene. En sus deberes deportivos casi no descansa mientras cumple con una rutina que inicia a las 4:30 de la mañana cuando sale a recorrer las calles y carreteras aledañas a su casa de habitación en busca de resistencia física.

“En cuanto pueda y me reponga de esta quebradura empiezo en el boxeo”, advierte.

EL FACTOR FAMILIAR

La familia Flores-Aragón es la típica muestra de la unión para hacer la fuerza, respaldando a Francisco Flores en su reto deportivo.

“Esto requiere sacrificio. El motocross cansa y no porque en un año ya nos aburrió. Desgasta porque de verdad exige mucho tiempo, esfuerzo y dedicación. Aquí hay que trabajar en equipo”, expresa Nora Aragón.

Francisco Flores Sr., es el principal patrocinador de su vástago, por medio de su empresa Rafrisa.

No obstante, más que intentar publicitar su propio negocio lo hace más que todo para cumplir con una obligación paternal.

“Todos los deportes tienen sus riesgos. Lo mismo pudo haberle pasado en otros”, indica alrededor de los golpes que el junior recibe cada vez que se involucra en una caída o en un accidente.

Pero… ¿pase lo que pase lo van a seguir apoyando en el motocross?-. preguntamos al señor Flores .

“Todo depende de él. Pero, sí. Vale la pena porque tiene madera”.  

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