- Ex presidente ejecutivo de Enitel, Jorge Solís, refuta supuesto soborno contra Ricardo Mas Canosa
Karla Marenco L. [email protected]
La Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel) podría ser demandada hasta por la suma de 100 millones de córdobas, por el empresario cubano-americano Ricardo Mas Canosa, representante legal de la empresa “Elite International Telecommunication Inc.”, por el presunto incumplimiento de un contrato de servicios suscrito entre las partes en 1998.
El contrato firmado el 19 de noviembre de ese año por el ex presidente ejecutivo de Enitel, ingeniero Gabriel Levy y el representante legal de Elite, Enrique Sirela, consistía en que la empresa extranjera arrendaría los circuitos para servicio telefónico y también para servicio de transmisión de datos.
Para echar a andar el negocio, el 30 de enero Elite a través de la empresa operadora Alcor Internacional de Nicaragua S.A., obtuvo del Instituto de Telecomunicaciones y Correos (Telcor) una licencia para instalar un telepuerto.
Pero según Mas Canosa, en una reunión que sostuvo con Jorge Solís Farias, donde participó también el representante legal de Arcor, Fernando Sacasa, el ex presidente de Enitel supuestamente intentó sobornarlo pidiéndole 40 mil dólares mensuales mientras operaba el negocio.
“Le dije que yo no me prestaba a eso, que todo lo mío había sido transparente, que yo venía a hacer negocio como empresario para que Enitel ganara dinero y yo ganar dinero por supuesto y que bajo esas condiciones no me interesaba hacer negocio”, sostuvo Mas Canosa, quien al siguiente día mandó a llevarse los equipos instalados.
NUEVAS AUTORIDADES LE CANTAN CERO
El empresario cubano-americano sostuvo que no dijo nada del supuesto intento de soborno, porque pensó que arreglaría el problema con las nuevas autoridades de la empresa, pero que hasta ahora no ha logrado nada.
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“Traté de ser lo más transparente posible y nunca he podido operar en este país. Por eso es la demanda por unos 100 millones de córdobas aquí y también en Estados Unidos, porque el contrato así lo establece. Le voy a tratar de embargar las cuentas a EniteL en el City Bank de New York y donde pagan los carrier internacionales”, advirtió.
Mas Canosa aseguró que agotó todas las vías necesarias para que el contrato con Enitel sea reactivado y hasta dice que trajo un equipo de técnicos norteamericanos, costeando todos los gastos, para que encontraran la capacidad de interconexión para el tráfico telefónico que Enitel dice no tener, pero no hubo respuesta positiva.
“¿Por qué Enitel no tiene capacidad?, por todos los telepuertos piratas que tienen aquí que no pagan nada a Enitel y que no se sabe a dónde va ese dinero”, acotó el empresario.
LA PRENSA intentó obtener una versión de Enitel sobre este caso, pero el divulgador, Norman Talavera, dijo que el presidente ejecutivo Salvador Quintanilla, dará una conferencia el próximo lunes.
MEDIO MILLON EN PERDIDAS
Mas Canosa dice que las pérdidas económicas que le generó Enitel, andan por el orden de medio millón de dólares en equipos, viajes, gastos de alojamiento, así como todo el dinero que ha perdido en los últimos dos años por el incumplimiento del contrato.
Aclaró Mas Canosa que a excepción de Solís, ninguno de los presidentes ejecutivos de Enitel le ha pedido dinero por debajo de la mesa para permitir que su negocio comience a operar.
“Parece que ellos no quieren hacer un negocio transparente ni que la empresa gane dinero, parece que Enitel es de ellos, que todo el mundo tiene su negocio dentro y no quieren dejar entrar a más nadie”, sostuvo Mas Canosa, quien a la vez dijo que no acudió al Presidente Arnoldo Alemán porque no tiene ningún tipo de relación con éste, como la tenía su hermano Jorge Mas Canosa, quien financió la campaña del Partido Liberal en 1996.
SOLIS NIEGA ACUSACIONES
El ex presidente ejecutivo de Enitel, Jorge Solís, refutó que haya sobornado al empresario Ricardo Mas Canosa. “No soy capaz de pedir a nadie, me he caracterizado por ser un hombre vertical en todas mis decisiones. Ricardo Mas Canosa no es quién para señalarme que le he pedido absolutamente nada”, sostuvo.
Solís negó que sea cierto que haya sostenido una reunión con Mas Canosa en presencia del señor Fernando Sacasa, gerente de Operaciones de Elite, para pedirle los 40 mil dólares mensuales por dejarlo operar.
Agregó que fueron los hermanos Sacasa quienes llegaron con una “prepotencia inusitada a exigir que el contrato con Enitel debería de ser como ellos lo tenían hecho con una empresa de telecomunicaciones en Honduras”, por lo que éste les respondió que el contrato debía cumplirse conforme las leyes nicaragüenses.
“Conmigo no se jugaba en Enitel, yo ponía las condiciones correctas. El puede decir lo que quiera”, apuntó Solís, quien no descarta una posible acción legal contra Mas Canosa.
De acuerdo a Solís, la licencia para la instalación del telepuerto otorgada a la empresa operadora Arcor, era para transmitir servicio de datos y no de voz.
“El problema vino cuando me solicitaron en mi presidencia transmisión de voz, en ese momento las condiciones cambian y les dije cuáles eran las reglas de la transmisión de voz, entonces me dijeron que estaba equivocado, yo les respondí que mientras estuviera en mi silla se hacía lo que para Enitel y Nicaragua era más conveniente”, aseveró Solís.
Añadió que el nuevo presidente de Enitel es el único que puede aclarar cómo quedó el contrato con Enitel.