Al Gore continúa batallando unos puntos debajo del republicano G. W. Bush en encuestas generales. LA PRENSA/AP.

Falta de carisma perjudica a Gore

El vicepresidente demócrata estudió en Harvard, fue a Vietnam, domina bien muchos temas, y su vida pública y privada ha sido destacada Sin embargo, le es difícil hacer contacto con el norteamericano común y corriente y ese es su gran problema Patricia SouzaWashington/EFE Educado para ser presidente, Albert Gore está cerca de ocupar el Despacho […]

  • El vicepresidente demócrata estudió en Harvard, fue a Vietnam, domina bien muchos temas, y su vida pública y privada ha sido destacada
  • Sin embargo, le es difícil hacer contacto con el norteamericano común y corriente y ese es su gran problema

Patricia SouzaWashington/EFE

Educado para ser presidente, Albert Gore está cerca de ocupar el Despacho Oval, pero, a apenas unos días de las elecciones estadounidenses, su personalidad aparece como un lastre que puede costarle la victoria.

Este curtido político de 52 años, un demócrata centrista que ha pasado 16 en el Congreso y casi ocho en la vicepresidencia, reúne experiencia y méritos suficientes para sustituir a Bill Clinton, pero carece de algo que le sobra a su jefe: la capacidad de conectar con el ciudadano medio.

Su falta de carisma y la impresión que tienen muchos estadounidenses de que es pedante, poco espontáneo, arrogante y aburrido pueden provocar un sonoro fracaso si el próximo martes Gore pierde las elecciones frente al republicano George W. Bush, que carece de esos problemas de comunicación con el público.

En busca de una identidad diferenciada de Clinton y para separarse de la mala imagen de Washington en el resto del país, Gore ha colocado su base electoral en la capital del “country”, Nashville (Tennessee), en el estado por el que fue miembro de la Cámara de Representantes y el Senado entre 1977 y 1992.

Se ha arremangado en más de una ocasión y ha utilizado un tono populista para cortejar a la clase trabajadora —votante tradicional de los demócratas—, además de chapurrear español y besar con pasión en la boca a su esposa, Tipper, en la convención de Los Angeles y otros lugares.

Este hijo de senador, que desde niño escuchó cómo su madre Pauline le inculcaba que su meta debía ser la presidencia, es “sexy y guapo” para su esposa, y un hombre muy divertido y ocurrente para sus amigos, entre los que se encuentra el actor Tommy Lee Jones.

Pero la opinión pública estadounidense no lo entiende así.

Las últimas encuestas señalan que Gore y Bush, cuya experiencia política se reduce a los seis años que ha sido gobernador de Texas, acuden a estas elecciones con un virtual empate técnico, una situación que no se producía en EEUU desde 1960.

w “EL HOMBRE DE LATA DEL MAGO DE OZ”

“Es el Hombre de Lata de El Mago de Oz, mucho cerebro y nada de corazón”, asegura John Zogby, que hace una encuesta diaria para la cadena MSNBC.

A su favor, el actual vicepresidente cuenta con una impecable hoja de servicios públicos, su compromiso con la defensa del medio ambiente, su conocimiento de la política exterior, el buen recuerdo que dejó en el Congreso y su fidelidad a la familia, asunto de gran importancia en Estados Unidos.

Cercanos en edad e ideología, en la vida privada Gore es todo lo contrario de Clinton, de quien se ha distanciado durante la campaña electoral de una forma que ha molestado al presidente y a muchos demócratas.

Si los dos mandatos de Clinton han estado rodeados de escándalos, es poco probable que eso ocurra si resulta elegido Gore, casado con su novia de la Universidad, con cuatro hijos y un nieto y a quien, “como padre”, molestó mucho el escándalo Lewinsky, que colocó a su mentor político al borde de la destitución.

La familia ha marcado especialmente al candidato demócrata, que llegó al Congreso en 1977 siguiendo los pasos de su padre, el senador Albert Gore, fallecido hace dos años y probablemente la persona más influyente sobre su vida.

ALTA PREPARACION PARA LA VIDA PUBLICA

Algunos de sus biógrafos —como Bill Turque, que escribió el libro “Inventando a Al Gore”— dicen incluso que el vicepresidente heredó su personalidad poco natural de su padre, un hombre muy ético y que en el Senado tenía fama de ciceroniano e impenetrable.

– Nacido el 31 de marzo de 1948 en Washington y bautista de religión, las raíces de Gore están en Cartague (Tennessee), donde sus padres tenían una granja.

– Estudió Administración Pública en la Universidad de Harvard y Derecho en Vanderbilt, además de acudir a la guerra de Vietnam durante seis meses como periodista del Ejército de Tierra, profesión que ejerció durante un tiempo en el periódico “The Tennessean”.

– Con un historial digno de llegar a lo más alto en política, está por ver si los estadounidenses deciden que puede más la experiencia de Gore, cuya personalidad apenas toleran, frente al mayor carisma de Bush.

«AL» NO ENTUSIASMA

Sería la primera vez, desde que Richard Nixon naufragó ante John F. Kennedy en 1960, que no se impone en los comicios el “número dos” de un presidente muy popular, cuando el país disfruta de una situación económica envidiable, con superávit presupuestario, poco desempleo, baja inflación y fuerte crecimiento. Gore no entusiasma a pesar de contar con el apoyo de la prensa más influyente de Estados Unidos, como The New York Times o The Washington Post, y de que lo ha intentado casi todo.

(Lea mañana una semblanza biográfica de George W. Bush)  

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