- Pequeños rompen récord porque son el tercer parto de trillizos y el número 85 de embarazos múltiples de este año
Karla Marenco L. [email protected]
Ya no pudieron esperar los nueve meses de gestación. Los trillizos, dos mujeres y un varón, estaban tan ansiosos por salir del vientre de su joven madre Yessenia Baltodano, que terminaron viniendo a este mundo por cesárea la mañana del miércoles en el Hospital de la Mujer “Bertha Calderón”.
Después que nació el primer niño a las 6:05 a.m., un minuto de diferencia medió entre cada uno de los siguientes nacimientos. El primer bebé pesó 2,500 gramos y las otras dos 1,685 y 1,400 gramos respectivamente.
Ellos son el tercer parto de trillizos que este año se atienden en el “Bertha Calderón” y el número 85 de embarazos múltiples, de los 7,617 partos normales y por cesárea que se han asistido en el centro en lo que va del 2000.
Esto constituye un récord para este centro porque en años anteriores no pasaron de 65 partos múltiples, en su mayoría de gemelos, según explicó el doctor Francisco Rodríguez, subdirector médico, quien resaltó que la única característica de los tres partos de trillizos es que provienen de familias muy pobres.
ESTAN SANOS
Los pequeñines aún no tienen nombre, pero lo más importante en este momento es que los tres están sanitos en lo general, aunque una de las niñas nació con muy bajo peso y tiene un pequeño problema respiratorio.
Yessenia Baltodano Paguaga, de 21 años, es madre por primera vez. Habita en Nagatore con su compañero y actualmente no tiene trabajo. Desde que fue a pasar consulta por primera vez al Bertha Calderón le realizaron siete controles prenatales para evitar cualquier contratiempo.
Entre sonrisas y llanto, Yessenia dijo sentirse bendecida y afortunada por sus hijos, pero también está afligida porque apenas logró reunir unos pañales y alguna ropita para los primeros meses de crecimiento de los menores.
El varoncito y las niñas no podrán compartirse la ropa ni las pachas, pero sí los pañales. No tienen cunas, ni ropita de cama, ni nada de lo que los bebés necesitan para estar cómodos, porque sus padres son pobres. El compañero de Yessenia trabaja de jornalero y gana apenas 150 córdobas a la semana.
HERENCIA
Según Yessenia los embarazos múltiples son una herencia familiar, pues su padre es gemelo y una tía que tiene también tuvo gemelos.
Yessenia contó que su madre y algunas vecinas le dijeron: “no te preocupés por el cuido de los chavalos porque te vamos a ayudar”. Ella reconoció que aunque esa ayuda será importante para aligerarle la carga física, la carga económica es la que le aflige, “será muy duro mantenerlos”.
Antes de salir embarazada Yessenia trabajaba de ayudante de cocina, ganando 700 córdobas al mes, pero ahora no tendrá esa entrada de dinero por algún tiempo.